La Histeria Económica de Puerto Rico — (Texto Completo) | bambinoides.com
Viernes 20 Enero, 2017 19:44

La Histeria Económica de Puerto Rico — (Texto Completo)

La pregunta no es quién

me va a dar permiso, es

¿quién me va a detener?

Ayn Rand

ll  •  Prólogo

Yo siento que este libro se escribió solo. Más por empeño del mismo libro que del mío. Si fuera religioso, creyente, me atrevería decir que esta obra fue inspirada por lo divino y dictada por algún santo de los muchos que hay por ahí desocupados. Pero no es así. No es un libro sagrado.

El libro lo escribí yo, solito. Utilicé el método científico como guía para encontrar la ‘verdad’. Primero me imaginaba las cosas, luego verificaba la imaginación y ajustaba lo que me inventé a lo que pude confirmar sucedió realmente.

El libro, con un poco de mi ayuda, rebusca en el pasado para encontrar el origen de nuestro descalabro económico y social. Identifica los responsables que siguen vivos y propone como única solución a la situación económica de la Isla, derrocar el gobierno a la vez que el destierro perpetuo de la elite política. También detalla cómo lograrlo sin tirar un tiro ni matar a nadie.

Cuando la  política se convierte en religión el dogma reparte cadáveres por las cunetas.

José Orraca-Brandenberger

San Juan, Puerto Rico

Julio 2016

 

lll  •  Agradecimientos

A continuación la lista de los culpables. La más culpable es Ivonne Torres, mi esposa, que al leer las primerísimas páginas dijo las palabras mágicas: ‘Lee muy bien. ¡Dale!’. Otro culpable es el historiador Jaime Partsch que al darle el visto-bueno-con-reservaciones a las generalidades históricas del texto, me motivó a la vez a explorar otras correlaciones económicas/históricas/políticas.  Culpable también es Roberto Ramos-Perea, dramaturgo nacional, que se ocupó de ponerle todos los puntos a las íes. Néstor Barreto, el poeta y artista, es bastante culpable por conseguir transformar todas aquellas páginas llenas de letras en un volumen publicable que se deja leer.  Y a fin de cuenta, quiero dejar claro ante cualquier queja administrativa sobre este libro, que el culpable extraordinario es mi amigo Arturo Yepez, el afamado caricaturista e historiador. Si un libro puede tener un mentor, Arturo es el mentor de este libro. Motivador con sus halagos y cortante con sus observaciones. Si yo fuera el libro estaría extraordinariamente honrado de tener a Arturo Yepez como mentor. Pero como solo soy el escritor, le doy las gracias, superabundantes, por ser tan buen amigo.

 

 

Paraíso Perdido

Libro I

  • La Envidia de Adán y Eva

En el principio no había nada. No había economía. No había pollos, ni cerdos, ni gansos, nada que sirviera como artículo de intercambio. La riqueza se medía por la comida. Mientras más hacendoso, más comías y más rico eras.

Las frutas caían de los árboles y los peces nadaban por los ríos. Los cangrejos caminaban libremente por la playa y el carey se volteaba boca arriba para que aquellos hombrecitos pequeños y oscuros se lo comieran.

Y obedeciendo los decretos divinos, se multiplicaron. Como en aquel entonces no había nada que fuera ‘malo’, ni pasaban hambre, se multiplicaron a la décima potencia. La función del matrimonio era para consolidar el poder político. Los hijos, herederos, los mandaba mágicamente el dios de la fecundidad. El acto sexual no tenía nada que ver, puro entretenimiento.

Era todo un paraíso terrenal.

  •  El Poder Corrompe

Un día nació Primero, hijo de ricos, que por estar súper bien alimentado creció unas pulgadas más y unas libras más fuerte que los demás. Su carácter de disposición violenta y agresiva certificó su propósito en la vida.

En una frenética búsqueda por escaparse del diario vivir – odiaba correr bajo el sol a coger cangrejos o ensuciarse las manos descuartizando un carey y menos le gustaba que las hormigas le picaran los pies recogiendo frutas en el bosque – Primero decidió crear una nueva colocación y autonombrarse Cacique, que en su idioma significaba primero entre primeros.

Todo el que estaba cerca enseguida aprendió que poner en duda una orden de Cacique se traducía a un puño en la nariz. Este es el momento histórico donde la gente deja de trabajar para ellos y empiezan a trabajar para otros. Los ricos y sus políticos llaman a eso progreso.

Cacique también introdujo el concepto de Avaricia. El que más tiene, más quiere.

  • Génesis del Erario

Cacique rápidamente acumuló riqueza con el imprevisto que al ser comida, la riqueza se le estropeaba a los pocos días, regresando a ser pobre cada cierto tiempo. Y así, por voluntad propia, Cacique se inventó la moneda.

Escogió el diente de tiburón, escaso y difícil de adquirir, para representar la unidad de cambio. Un diente de tiburón equivalía a un quintal de yuca o seis peces o una docena de pescados o un rabo de langosta. Las frutas se caían de la mata y no tenían valor. Al manatí, igual que al carey, se le dio un valor de veinticinco dientes a pesar de que nadie sabía contar más allá de diez.

Lo que antes era gratis ahora tenías que pagarlo. Ahí es que nace la economía.

  •  Progenitor de la Administración Pública

Cuando la Avaricia se le añade la Gula el resultado neto es una vida corta. Según un algoritmo moderno, Cacique se fue restando días de vida hasta que alcanzó cero. Sin embargo, en su recortada vida, Cacique tuvo el tiempo suficiente para procrear 80,575 biznietos; 16,115 nietos; 3,223 hijos en 416 esposas. De ahí nace la frase ‘si no son primos son parientes’. Entre los herederos, los más grandes y fuertes, unos 329, se repartieron la Isla.

Fundaron 78 aldeas con sus barriadas, cada aldea con su cacique y varios asistentes, que se reportaban a los Ocho. Estos Caciques – con letra mayúscula – cada uno de ellos más grande y fuerte que los otros, a su vez, se reportaban al Cacique Mayor.

Los ‘naborías’  (los pobres) trabajan para mantener bien alimentados a todos esos jefes. Muy pocas veces se alteraba esta estructura política ya que la pirámide alimenticia mantenía a los de más arriba más cebados, por tanto más grandes y fuertes que los de abajo.

Igualito que ahora.

  •  Expansión Poblacional

Por muchísimas décadas todo siguió bien. Dormían, comían, bebían, ingerían sustancias y se multiplicaban. Los caciques mantuvieron el dominio sobre la riqueza cambiando de vez en cuando el objeto de intercambio. El nuevo objeto de cambio se imponía a una relación de 10 de los viejos por 1 de los nuevos; 10 por 1. Lo que hoy se llama devaluar la moneda.

Cada cierto tiempo, como recurso de control económico y poblacional, se enviaban a los jóvenes en canoa, a buscar un mejor futuro en otras islas. La idea es establecer un equilibrio entre la producción de alimentos, los consumidores y el espacio físico disponible. Parecido a una Pax Romana pero caribeña.

La emigración como solución política al desempleo sigue siendo la política pública del gobierno.

  • Abecés del  Comercio Internacional

El mar Caribe no separa las islas, al contrario, es la avenida con mil carriles que las enlaza a todas. Ya sea propulsado por remos, vela o motor, el trafico marítimo no ha cesado.

La consecuencia directa fue que los boricuas llegaron a estar proporcionados en todas las islas, dentro de un radio prudente. Habiendo parientes de aquí allá y de allá acá se hizo inevitable el tráfico comercial entre las islas. No habiendo una moneda común, el comercio internacional tuvo que haber sido un negocio de trueque.

Sin descubrimiento arqueológico que me respalde, me atrevo a imaginar que entonces, igual que hoy, los artículos de mayor comercio fueron las sustancias y las futuras esposas. ¿Para qué llevar casabe a la romana? ¡Ah! Y prendas para adornar las mujeres. Eso siempre se vende bien.

Había un balance universal perfecto. Los caciques seguían siendo ricos, los pobres no dejaban de serlo y los jóvenes, hembras y varones, de aquí y de allá, también se multiplicaron.

Un verdadero paraíso tropical hasta que llegó el judío errante.

 

 

Los Tiempos de España

Libro II

  • Año de Cristóbal Colón

Nada, pero nada, pudo haber preparado a los caciques para el impacto y las consecuencias de la invasión española, luego europea, sobre la economía isleña. De una economía en balance o estancada, apenas un poco más adelantada que una economía de puro trueque, se transformó en escasamente 186 madrugadas en una Economía de Explotación.

La explotación económica es un derivado, moderno y muy católico, de las antiguas conquistas bíblicas pero que en vez de matar cada hombre, mujer, niño y animal que berrea, para entonces quedarse con todo lo que queda; esta versión moderna – con la compasión que caracteriza el cristianismo – se conserva la vida del conquistado ofreciéndoles ‘salvación’ si aceptan a Jesús como su único dios, a los sacerdotes como su única iglesia y lo más importante, que aprendan a trabajar afanosamente por la gloria de su señor y la gloria del Señor Dios también.

Cuando al tercer día el español no resucitó, los indígenas se entregaron a la guerra. Ellos perdieron, Jesús ganó.

Amén.

  • Política de Gobernanza

En una Economía de Explotación no hay intercambio, ni trueque. Una parte le quita todo a la otra parte sin dar nada a cambio. Bueno, diríamos que a cambio de la vida, si es que a eso se le quiere llamar vida. Más que vida fue una muerte en cámara lenta. Pero aún así se multiplicaban sin fijarse mucho ni en raza ni parentesco.

Aunque la Economía de Explotación le ofrece al invasor muchísimos beneficios directos y marginales, este tipo de economía tiene un defecto inherente al concepto: un límite de duración. Al acabarse los recursos explotables, se acaba la Economía de Explotación.  Obvio.

Se alega que en menos de diez años los españoles le consumieron la vida a más de medio millón de taínos. El recurso natural de Puerto Rico sigue siendo su gente y este recurso natural se sigue explotando tan vilmente como antes.

  • Arrivederci Roma

Los países europeos, no-católicos, pronto se dan cuenta de que al otro lado del mar océano hay un nuevo mundo repleto de oro y plata. Y en menos tiempo aún, descubren que los reyes católicos, avalados por el Papa católico, se han repartido entre ellos ese ‘nuevo mundo’ y han acaparado todo el oro y la plata que podía existir.

Sin tener puta idea de lo que estaba haciendo, el Papa de turno subsanó una disputa territorial entre España y Portugal tirando una raya imaginaria sobre un mapa hipotético que en efecto dividió el planeta – que nadie sabía que existía – entre los dos reinados.

Lo que quedó para explotar eran apenas unas migajas dispersas y las sobras de los españoles. Esos reyes, no-católicos, inexpertos en asuntos de colonización pero rapaces como cualquier ave, deciden robar en vez de conquistar.

España, la de los cofres llenos, se convierte entonces en el blanco de todos los demás buscones.

  • Corsarios, Piratas y otros Ladrones

Lo bueno de la religión es que impone unos requerimientos mínimos al comportamiento humano. En este caso robar, para los cristianos, es un pecado mortal. Pero como todos, católicos y protestantes, quieren ir al cielo cuando mueren, le dieron vuelta a la idea. El asunto no es dejar de robar sino evitar pecar cuando robas.

Para no pecar robando, legalizaron el arrebatar la propiedad de otro, siempre y cuando el ‘otro’ fuera el ‘enemigo’. Si es legal, no puede ser pecado. Hoy es casi igual, el asunto no es dejar de robar sino evitar que te cojan robando. La ley eclipsó el mandamiento y la cárcel sustituye el infierno.

Como si fuera una cofradía, se pagaba por una licencia y el ahora llamado corsario se comprometía a un código de ética y la entrega expedita al Rey de los bienes retenidos. Se reafirma que la diferencia entre un corsario y un pirata estriba en quién finalmente se queda con el dinero.

  • Los Negros Entran por la Cocina

La Economía de Hurto se hace el estándar para todo el Caribe y participan activamente todos los países europeos, tengan o no colonias en el nuevo mundo. El ciclo de explotación se innova en el ciclo del hurto. Bajo este sistema económico se roban unos a los otros pero con licencia, sin necesariamente exponerse a la horca o al infierno. Bueno, al menos en teoría.

Dejando fuera mujeres blancas y algunos nobles, toda propiedad, viva o muerta, mueble o inmueble, acuático o terrestre, campo o ciudad, todo era lícito para ser re-poseído. Algunas islas, poblados y países cambiaron de dueño varias veces. Esto siguió así como por un siglo.

Entre tanto africanos negros están llegando al Caribe.

  • Ladrón que le Roba a Ladrón

Otro beneficio importante de esta economía fue que logró distribuir por toda Europa una buena parte de la riqueza extirpada de ‘América’, que una vez saqueada, hace del continente europeo la zona más rica del mundo.

En el caso de Puerto Rico, aunque en varias ocasiones intentaron robarse la Isla – el dengue y la diarrea fueron nuestros grandes defensores – la realidad es que aquí no había nada que robar, ni indios quedaban; y después que construyeron las murallas, tampoco había forma de robarnos.

No por eso dejó la isla de participar de la Economía de Hurto. Para el deleite de los reyes católicos y su desagravio, de inmediato surgieron piratas y corsarios, legales e ilegales, boricuas y extranjeros, ladrones todos, pidiendo licencia.

¡Nació una nueva forma para adquirir riquezas sin tener que trabajar!

 

  • Uno para Ti y Dos para Mí

Los procedidos de esa Economía de Hurto fueron: el concepto de la economía subterránea que no le rinde cuentas a nadie y el contrabando como estructura mercantil internacional. Ambos mecanismos continúan vigentes en Puerto Rico y siguen siendo una parte importante de nuestra economía.

Igual que la Economía de Explotación, la Economía de Hurto propicia su propia eutanasia. Eventualmente, más pronto que tarde, llega el momento, sea por las razones que sean, en que ya no queda a quien robarle, ni tierras por reconquistar. Los corsarios se retiran a mejor vida y los piratas a su suerte.

Estas transformaciones económicas suceden de forma orgánica, poco a poco, sin bombos ni platillos, exceptuando, claro está, cuando estás de parte del lado que pierde una guerra. Ahí el cambio es más como un cataclismo. Como aquí en el 1898.

  • Reforma Económica

La necesidad apremiante de construir un nuevo modelo económico se les hizo evidente hasta a los más ciegos. Renuentes a los cambios, no podían ver que la solución la tenían bajo las narices. El nuevo concepto económico tenía que cumplir con dos preceptos inalienables ya establecidos, algo así como lo que llamamos ahora, derechos adquiridos.

Primeramente, que los ricos de ahora sigan siendo ricos después. O sea, cero cambio de estatus. Y segundo, que sus hijos no tengan que ensuciarse las manos con el trabajo. Sencillo pero no tan simple. A pesar del tribalismo intelectual, al poco tiempo, se encontró una solución alífera que llenó ambas exigencias.

¡La Economía de Certitud!

  • El Pan de Cada Día

El origen de este concepto se puede encontrar en la más antigua antigüedad. Siendo la innovación de esta época, el que ahora el rico no tiene que ser faraón para ser dueño de la tierra, del trabajador y del fruto de ese trabajo. Un negocio redondo si no eres parte de la mercancía.

Al tener control sobre los medios de producción, trabajadores y tierra, se pueden hacer proyecciones certeras sobre el ingreso neto. Dando pie a nuevos ciclos de inversión y producción. Los ricos se hacían más ricos y la miseria podía seguir poblando las haciendas.

Es importante aclarar que bajo este sistema económico, técnicamente, no hay pobres. Sólo esclavos.

  • Conspiración Universal

Históricamente los esclavos se adquieren por medio de la guerra. Hay más de una docena de ejemplos en la biblia. Eso sí, como el costo de adquisición era alto, calculado a base de cuántos muertos por cada esclavo, a esos esclavos capturados se les trataba como ahora tratamos un carro nuevo. Le damos paleta pero estamos pendientes a los cambios de aceite.

Las siete maravillas del mundo igual que otros logros de las grandes civilizaciones antiguas están enraizadas en la esclavitud. (De tener que pagar salario mínimo, ‘overtime’ y plan médico nunca se hubieran construido las pirámides.)

Bajo esta nueva interpretación renacentista, el costo del esclavo se redujo al equivalente a los gastos misceláneos de cualquier negocio.

 

  • Como Sardinas en Lata

Aquél recurso portugués de africanos baratos recordaba los mejores tiempos de la conquista. Parecía ser una fuente inagotable de materia prima. Otra distinción fue que se cristianizó el sistema. Con la palabra de dios, pudieron hacer moralmente legítimo la posesión de un ser humano por otro ser humano.

La único fue que el humano condenado a la compra venta, tenía que tener la piel ‘negra’ o de tonalidad marrón, según fuera. Estuvo prohibido la venta o adquisición de seres humanos de piel blanca y de aquellos indígenas que ya los reyes habían eximidos de la esclavitud.

Aclaro que los portugueses solo compraban los negros para reventa, no iban de cacería. Los que cazaban negros fueron los reyes africanos – también negros – atacando aldeas ajenas para adquirir el producto de compra/venta. Es la avaricia de esos reyes africanos en contubernio con los portugueses lo que da pie a la exportación forzosa de millones de africanos. Pronto todas las colonias europeas copiaron el sistema y se llenó de africanos lo que llamamos América.

Fue un proceso de emigración masiva. Un éxodo sin comparable histórico.

  • Mercantilismo Tradicional

El encadenamiento para la venta legal de negros esclavos se compuso de Importadores, mayormente portugueses, que traían la propiedad mueble desde áfrica; los Distribuidores que acaparaban los productos para ciertos mercados, ya fueran ingleses, franceses o españoles; los Mayoristas que respondían a las exigencias del consumidor, mercadeando el inventario con diferenciación, el equivalente a las marcas y la denominación de origen de hoy y al final del río, los Agentes o revendones con clientes ya establecidos. Florecieron grandes Centros de Acopio en Bahía, Kingston, Habana y New Orleans.

A pesar de poder conseguir el producto a consignación, no hubo venta de esclavos en tiendas o bodegas, pienso que por el gasto en mantenimiento que exige cualquier ser viviente.

¡Hay que darle de comer todos los días!

 

  • Venta y Mercadeo

Varias cosas resaltan de esta época. La riqueza se empezó a medir en esclavos. Mientras más esclavos poseían, más rico era la persona. Después que fuera blanco, cualquiera podía ser dueño de un negro. Poseer un esclavo, aunque fuera una sola unidad, le garantizaba al propietario una vida de trabajo sosegado.

No tomó mucho tiempo en darse cuenta la gente, que como mejor se aprovecha la mano de obra sin destrezas es en la agricultura. Se destilaba la adquisición de negros en pareja, esclavos de sexo opuesto, claro, porque entretenidos así, importunaban menos  y además se podía ganar algún dinero vendiendo los negritos que producían.

Con ese dinero se compra tierra, con el producto de la tierra, compras más negros y poco a poco se fue generando toda una clase agrícola. Dando pie a la cultura y sociedad del hacendado, rico en negros.

  •         Productividad

La especulación entre mayoristas, importadores, distribuidores y detallistas, fue incrementado el precio del esclavo hasta llegar al punto donde el esclavo mismo tenía más valor que el trabajo que podía producir. La idea que se asoma ya tiene visas de capitalismo.

Por ejemplo, el revolucionario progresista y futuro presidente de la primera república de América, Tomás Jefferson, una mañana, sacó cálculos y encontró que vender esclavos adiestrados generaba mejor ganancia que toda la producción agrícola de su hacienda.

Sin titubear, el futuro padre de la patria se dispuso a producir negritos, enseñarles a fabricar clavos – sí, los clavos se hacían a mano – para luego venderlos al mejor postor. Jefferson compensó la pérdida de ingresos por estar metido en la política, vendiendo gente.

  •         La Distribución de Riqueza

Cómo sólo el hombre de ascendencia europea podía invertir en un esclavo, la riqueza generada por la mano de obra esclava en las grandes haciendas, quedó en manos exclusivas del hombre blanco. Un paradigma social que ha perdurado unos siglos. Quizás un poco más.

En aquellas situaciones en que el negro liberto, más bien mulato, acumula alguna riqueza o capital, a la larga los dueños de las estructuras de poder, políticos y ricos, se ocupan de quitarle lo adquirido. Evitando que se establezca una familia de ‘color’ con poder económico.

El capitalismo es como una religión siendo la Riqueza su único dios. El capitalismo de libre comercio es como una secta fanática, dispuestos a matar a cualquiera por su dios y la religión que profesan.

  •         Expansión Económica

Cada comienzo viene con su final. La conjunción de un precio exorbitante por el esclavo y el continuo arribo de hombres blancos sin otra habilidad que la villanía, hizo que la sociedad, las mujeres religiosas mayormente, se asquearan del asunto. Pero me estoy adelantando.

Lo que funcionó en todas partes, por alguna razón indescifrable, en Puerto Rico no funcionó. Los negros se compraban y vendían como en todas partes, pero nunca se alcanzó el nivel de servidumbre como sucedió en Cuba, Haití o Jamaica. Sin hablar del continente al norte.

Quizás por la limitación de espacio, aquellas fincas enormes con cientos de esclavos nunca se dieron en la Isla. La pobre cosecha colateral de esclavitos nativos, ‘hechos aquí’, no llegó al volumen necesario para influir o abaratar el precio de venta.

  •         El Interés Engendra Mulatos

El precio final del esclavo importado, el único que se conseguía, lo determinaban los mayoristas y distribuidores que solo respondían a sus intereses y no a las necesidades de nuestro mercado. Esa cultura empresarial de parte de los importadores persiste hoy.

La importación de negros en la Isla continúo por unos siglos, pero mayormente para sustituir los cimarrones y el vencimiento, no por un incremento significativo en la producción general agrícola.

Pero de igual manera los habitantes de la Isla se siguieron multiplicando, sin miramiento a color, raza, propiedad o propietario.

 

  •         Que Resuelvan Como Puedan

La volátil situación geopolítica, la transformación en los mecanismos de adquisición de riqueza y la necesidad de defender los territorios adquiridos obligó a la madre patria inventarse un sistema de subsidios económicos para las colonias. Se bautizó ese subsidio ‘situado’, una irónica contradicción típica de los consultores políticos.

Con estos dineros la corona pretendía que las colonias quedaran ‘bien situadas’ o al decir de hoy, en buena situación. La verdadera pretensión de la época fue pensar que las colonias fueran autosuficientes en todo; a pesar de ser saqueadas constantemente por la corona. (Aquí se encuentra la semilla del neoliberalismo económico contemporáneo.)

El situado es el sistema económico idóneo para una colonia. Es dinero para gastar, con restricciones pero sin obligaciones. No importa cómo se gasta el dinero, nunca se acaba, el año que viene mandan más.

El situado forjó nuestra mentalidad de gobernanza.

 

  •         Asignación de Fondos

Nuestra isla, aún ambivalente con su nombre, fue incluida en la corta lista de beneficiados. Pero, contrario a lo que implica el nombre, el situado no fue para mejorar la situación de los habitantes, sino fue destinado exclusivamente al sostenimiento de tropas de combate y la construcción de defensas militares.

Ni un solo real para beneficencia, ni gobierno y mucho menos para las cortes de justicia. Los pobres seguían pobres y los demás seguían buscando como hacerse ricos en esta isla sin oro ni plata.

Al ser predestinado el uso de los fondos asignados, la única alternativa que les queda a los políticos gobernantes para disfrutar de esos dineros es robar. Llevarse la crema. Es solo cuestión de cuadrar recibos con facturas para que ‘nadie’ se dé cuenta.

  •         El De Atrás Paga

Los dineros provistos para el situado provenían de la Nueva España, el virreinato de lo que es ahora México. El dinero  no salía del bolsillo del Rey, venía de México. En otras palabras, la contabilidad y el acarreo corrían por parte del Virrey.

La distribución y entrega del dinero también corría por parte de la gente del Virrey. El informe que se le rendía al Rey, con el cuadre de las remesas, también lo preparaba el contable del Virrey. En todo el trámite, el que recibía la mesada solo le correspondía firmar el recibo.

A pesar del situado ser asignado para uso militar específico, tampoco había una estricta supervisión sobre el manejo de esos dineros. En nuestro caso el que recibía los fondos – el gobernador – y el que adjudicaba esos dineros – el Capitán General militar – eran el mismo.

El interés, a la larga, siempre ablanda la moral. La Economía de Situado sobrevivió unas 20 décadas. El correspondiente comportamiento sicosocial perdura.

  •          La Cuadratura del Circulo

No existe investigación histórica que demuestre que el situado haya funcionado. (Sí, se llegaron a construir las fortificaciones pero tomó 200 años.) También es un hecho documentado que el situado nunca tuvo fiabilidad.

Desde los primeros situados prometidos que nunca llegaron a la isla, siempre hubo una explicación que salvaba la responsabilidad del Virrey. Ya fuera por corsarios o piratas, tormentas o huracanes el situado que se perdía, pues se perdió.

Es también innegable que un cajón lleno de planchas de plata ofrece un sinnúmero de oportunidades para delinquir. Si miramos estos siglos con seriedad podemos ver que ese dinero del situado simplemente se consumió.

 

  •         Dónde Quiera Se Cuecen Habas

Si fuese posible diseñar una sociedad aprestada a la corrupción, la situación en la isla le cae el sayo. Siendo que el que recibía y repartía era el mismo; siendo que el que reconciliaba las cuentas también era el mismo; y dado que el situado era un fenómeno ciclónico que llegaba a veces, no más de una vez al año, la administración de la colonia se limitó, básicamente, a una cuestión de tomar prestado en lo que llegaba el situado y pagar las cuentas cuando finalmente llegaba.

El procedimiento mismo corrompía. Primero se tenían que convertir las planchas de plata en monedas. De una plancha rectangular se fabricaban monedas circulares. Ya en ese paso inicial, una buena parte de la materia prima se echaba a un lado como sobrante.

Ese sobrante se reciclaba para cubrir los costos de manufactura más el manejo administrativo, lo que en inglés se llama: “cost of doing business”.

En español es llevarse la crema.

  •         Los Primeros Bonistas

El segundo paso en la administración colonial, fue el pago de la deuda acumulada durante los periodos de sequía económica conocidos como ‘sin situado’. Las necesidades cotidianas de los militares y el gobierno eran provistas por los ‘vecinos’ o aldeanos, bajo promesa de pago.

No estaban presionados a hacerlo pero sabían que era mejor compartir lo que tenían, que negarle la comida a un pelotón de hombres armados.

Bajo promesa juramentada frente al obispo de turno, los gobernadores se comprometían al pago de la deuda tan pronto llegara el situado. No hay evidencia de que esos préstamos – que ahora se llaman bonos – recibieran intereses, pero tiene que haber existido algún tipo de agradecimiento por la gentileza. ¿Quizás un contrato por servicios profesionales?

  •         Alquimia Cultural

No se hace difícil de imaginar que esos recibos de compra/venta por crédito fueron preparados por las autoridades mismas y la evidencia de pago era una simple cruz al fondo del papel, supuestamente hecha por el vecino prestador.

Con el tiempo la llegada del situado era tan ansiosamente esperada que el arribo del barco se convirtió en motivo de celebración con música y festejos en la calle.

Todo ese dinero ‘situado’ fue a parar al fondo del pozo muro, en piedras para las murallas y el bolsillo de unos pocos. No se invirtió real alguno en una infraestructura para la Isla.

Mientras tanto, la nobleza, los militares, los aldeanos, blancos y mulatos junto a los pocos indígenas que quedaban se multiplican sin malgastar el tiempo en otros menesteres menos vitales.

La población de la Isla sigue aumentando.

  •         Tiempos de Botella y Baraja

Los dos siglos protegidos por el situado es un espacio desprovisto de importancia en el resumen de nuestra historia económica. Como un tornillo sin-fin, el dinero daba vueltas y vueltas pero no resultaba en crecimiento económico. Técnicamente se mantiene un balance político/económico. Una economía estancada.

Los siglos 18 y 19, al contrario, fueron tiempos muy revueltos. La hegemonía militar española se derrumba. Las colonias se rebelan, los esclavos se liberan y la metrópolis transatlántica sufre de una severa inestabilidad política.

A principio del siglo 19, quizás para mortificar a Napoleón, se lograron reformas económicas significativas para la isla. Se rebajan los impuestos, se rompe el monopolio de la harina, se oficializan 5 puertos como de ‘libre comercio’ y se incorpora una sociedad de comerciantes ricos.

Con la Sociedad Económica Amigos del País se instala una clase social adinerada regente que continúa dominante en la economía de Puerto Rico. La idea de que el bien personal equivale al bien de todos se pudo haber engendrado en esa sociedad.

  •         Un Casi Ganador

Tuvimos moneda propia, nuestros propios sellos de correo, hasta una cámara representativa de los ciudadanos. Se comenzó la circunvalación de la isla por tren, se construyeron las carreteras que unen la montaña con la costa.

Todo aquello que personifica ser nación, enmarcado en la inminente posibilidad de ser parte integral de la madre patria. Un verdadero proyecto de patria, aunque a fin de cuentas la patria fuera otra. Hubo progreso económico.

Para el siglo 19 se empieza a cocinar el Criollo: blanco de ascendencia española que se identifica más con la isla donde nació que con la madre patria de sus ancestros.

El tardío empuje imperialista de la nación norteamericana masacró todas esas expectativas con una declaración de guerra en defensa de la libertad y dignidad.

  •         Malabarismo Moral

Lo que fue razonable por siglos de pronto deja de serlo. La Economía de Certitud pierde la certeza y sin un modelo económico que lo sustituya, la llamada abolición de la esclavitud fue sólo un ejercicio en cambio de nombre. De ser esclavos ahora se llaman peones.  Por lo demás todo siguió igual. Los beneficiados, como siempre, fueron los ricos, dueños de esclavos.

Al legalizar los negros, los hacendados se liberaron de la obligación de alimentarlos, vivo ejemplo de un neoliberalismo naciente. Cada cuál que se resuelva como mejor pueda.

El concepto de pagarle a alguien por su trabajo aún no era asunto de ley sino de negociación individual. A fin de cuentas, el mayor logro de la abolición fue distribuir la miseria, en partes iguales, por toda la isla.

  •         Del Mismo Pájaro Tres Alas

Cien años de doctrina racista no se borra con pasar una ley. Del abuso y la humillación, el negro de pronto se encuentra frente al prejuicio y la degradación. El abuso se conserva como instrumento de comunicación social.

Los negros que quedaron mejor ‘situados’ fueron los que se liberaron ellos mismos antes de la abolición. La sociedad de cimarrones se había establecido ya en las costas de la isla. Con la modalidad de abolición quedaron doblemente libres, de sus amos y de la guardia civil que los perseguía como criminales.

Los españoles padecían de una célebre debilidad por las hembras de las otras razas, cualquier raza. El consecuente mestizaje hizo tanto o más a favor de la liberación de los negros como la abolición misma.

Ese mestizaje indiscriminado se celebra hoy día como símbolo de nuestra cultura y carácter nacional.

  •         El Que Más Tiene Más Quiere

Al tiempo, el prejuicio racial se transmutó en uno económico. O sea, que el prejuicio ya no era por raza o color sino por estatus económico. Esta distinción le dio un respiro a la moral social.

Se pudo racionalizar el discrimen; no se rechazaba a nadie por ser negro sino por ser pobre. Algo muy razonable. El que la inmensa mayoría de los negros liberados vivían en extrema miseria no entraba en la ecuación. Era una pura coincidencia.

El último aleteo de la Economía de Certitud fue el arrendar, en vez de comprar la mano de obra. En la China los mandarines facilitaban el negocio. Luego de unos años de aparente éxito, no resultó ser una propuesta viable.

Cuando llegó el tiempo de devolver los chinos, muchos de ellos optaron por quedarse. Aquí había mucha buena hembra y en la China no tenían nada que buscar.

 

  •         El Fuete y la Mordaza

Sobre los que optaron por regresar a la China hay muchos cuentos. El más común es que los españoles se hicieron a alta mar y en vez de llevarlos hasta la China, amarrados con grillete y cadenas, los echaron al mar. La verdad solo la puede saber uno de esos chinos alquilados, pero de los que pueden atestiguar no queda ninguno.

El siglo culmina en pánico provocado por los levantamientos revolucionarios en toda América.  El gobierno colonial español, sin moderación alguna, decidió sembrar terror entre los habitantes criollos de la Isla. Esta tardía represión española cosechó odio y preparó el ambiente para la mejor acogida que se le pudo dar a cualquier invasor.

¡Libertad, Igualdad y Lucro! consignas del nuevo orden, por invadir.

 

 

Los Americanos

Libro III

  •         No Solo de Pan Vive el Hombre

Para finales del siglo 19, el gobierno federal de los Estados Unidos había conseguido unir el país de norte a sur y de oeste a este. El ferrocarril y la paz impuesta entre los estados, completó el proyecto de nación / continente imaginado por Jefferson.

En las décadas del cambio de siglo brota en los Estados Unidos, una elite empresarial que está acumulando riquezas a un ritmo solo antes visto en los tesoros de España durante la conquista.

El Capitalismo se encuentra en su apogeo. La industrialización coge vuelo con el advenimiento del motor de combustión interna y el petróleo. Existía en esa nación una ebullición de actividad febril comercial que no cabía dentro de sí.

La expansión territorial era inevitable.

  •         En Defensa de la Moral Social

Trepados en un parapeto, con los políticos haciéndole coro a la prensa amarilla, se lanzó los Estados Unidos en una guerra de liberación nacional. Justificados por el  maltrato de los españoles a las nativas cubanas, (cuban natives) montaron un operativo naval – nunca antes visto – contra una España militarmente incapaz de defenderse.

El almirante Cervera, comandante en jefe de las fuerzas navales españolas, se negó a dar batalla, resguardó la anticuada flota española en puerto y esperó que llegaran los americanos a ganar.

Los españoles en la Filipina no sabían de la guerra y recibieron a los americanos con agasajos creyendo que venían a apoyar a España en su lucha contra los Katipunan revolucionarios.

  •         La Guerra de los Noventa Días

Los cubanos independentistas se creyeron el cuento de la libertad y la igualdad y le dieron la espalda a la defensa de España.  En Puerto Rico, como colonia obediente, se prepararon para un ataque naval que nunca sucedió.

Si en guerra avisada no muere la gente, la invasión de Puerto Rico es un vivo ejemplo de cómo se vigoriza la indigencia y la penuria sin tirar un tiro, ni matar a nadie.

En este caso en específico, los Estados Unidos compran una silla entre los imperios europeos por solo $20 millones. Incluido Guam, fue un verdadero baratillo. Y para España, valían más los $20 millones en la mano que media docena de colonias revueltas.

En fin, la llamada Guerra Hispano Americana fue una farsa.

 

  •         El Caballo de Troya

Se recibieron a los americanos como héroes, libertadores. Criollos, mulatos y negros les creyeron el cuento. Los criollos recibieron americanos en sus casas, los mulatos esperaban un mejor trato y los negros se dedicaron a prenderle fuego a las haciendas de españoles.

El ejército permite al invasor tomar posesión de la propiedad inmueble, pero no otorga legitimidad.  Son los beneficios que reciben las clases adineradas de la tierra conquistada lo que bautiza al invasor.

El nuevo imperio trajo un cambio total. Cambiaron las leyes, cambió la moneda, cambió el gobierno insular, cambió el idioma. Hasta los sellos de correo cambiaron. La mayoría de los españoles recogieron sus motetes y se mudaron. El vacío que dejó en la economía local ese éxodo español, en su mayoría lo acapararon criollos, no americanos. Los pocos criollos ricos quedaron como intermediarios para un pueblo analfabeta y una sociedad colonizada que no hablaba inglés.

Ingredientes fieles a la confusión y la corrupción.

  •         La Polis

El invasor también trajo su propio modelo económico: el Capitalismo, junto con el orden social que exige el capitalismo: la Democracia.

El capitalismo, un invento teórico que nace en Europa, encuentra su más próspera morada en los Estados Unidos. El empuje por la acumulación de riqueza fue la llama que encendió la revolución en las colonias inglesas.

Con la independencia, el capitalismo de libre comercio se impone en las estructuras del nuevo gobierno que inventaron. El resultado es lo que ellos llaman Democracia.

La idea de una gobernanza fiscalizada por los gobernados fue una idea espeluznante para toda la sociedad Europa. Peor que terrorismo. Las implicaciones económicas para los privilegiados eran devastadoras. En especial para los reyes. Literalmente, lo fueron.

        

  •         Los Griegos Tenían Esclavos

Democracia es la palabra que se utiliza para describir un gobierno benévolo. Los gobiernos no-benévolos cargan con otros nombres. Pero en la práctica democracia puede significar cualquier cosa. Cada país tiene su versión de la democracia. En Europa, como ejemplo, son democracias más modernas y no son capitalistas, son socialistas.

A nosotros nos tocó la versión norte americana, la original. Un sistema político extraordinariamente complicado, que les garantiza a los ricos la libertad para hacerse más ricos y a los pobres el sueño de poder hacerse ricos.

Con el voto como proveedor de bienes.

  •         Das Kapital

La invasión militar de la Isla fue algo virtual. Los militares criollos asumieron sus puestos de batalla, pero a ninguno le interesó realmente defender a España. Antes de completar el desembarco de las tropas yanquis en Guánica, España se rindió. Los invasores continuaron con su simulacro de guerra pero, ya antes de la cuadragésima bala perdida llegó la mala / buena noticia.

Los criollos ricos y los demás, rápidamente toman bando. Los pocos que habían estudiado en los Estados Unidos vieron que les daba ventaja. Sabían inglés y se acomodaron sin sufrir trauma alguno a la sombra del imperio.

Estos simplemente sustituyen a España por Estados Unidos, el español por el inglés y los dólares por pesetas. De forma que todo siguiera igual. Estos acomodaticios eran mayormente profesionales citadinos: abogados, médicos, ingenieros, sacerdotes, etc.

  •         Los de Allá y los de Acá

El bando compuesto por los otros criollos ricos, cuyos intereses estaban más ligados a la tierra y la agricultura, no rechazaba al nuevo imperio, sino a la política pública de los gobernantes angloparlantes.

Este grupo se oponía a todo lo que no fuera de su propio interés. Tenían un apego emocional a la madre patria y al idioma español pero confiaban más en la moneda de los nuevos gobernantes.

A pesar de todos los esfuerzos del gobierno español por asesinar el sentir a favor de la independencia, quedaron sueltos varios grupúsculos abrazando diversas vertientes de la misma causa.

De inicio, el imperio no le prestó mucha atención al movimiento independentista, pero con el tiempo para los que nombraban a gobernar la isla, el independentismo llegó a ser una verdadera molestia.

Con la cárcel, las balas y de vez en cuando con el asesinato, se mantiene la fiebre independentista a raya.

  •         Chinas por Botellas

Para que lo poco parezca mucho, primero hay que quitarle a la gente lo que tiene. El primer negocio que hacen los americanos en Puerto Rico es vender dólares. Lo que antes se compraba con pesos ahora hay que pagarlo en dólares. No se podía pagar en pesetas y recibir la vuelta en dólares. Así hubiera sido fácil, pero no.

El peso puertorriqueño, moneda oficial de turno, instantáneamente se hizo objeto de colección. Cada hombre, mujer y niño que tuviera una cuenta de ahorros o una lata de galletas enterrada al pie de un roble en la parte de atrás de la casa, tuvo que llevar sus ahorritos a cambiar por dólares, con un beneficio de 40% para el que vendía los dólares.

Tomó solo tres años hacer desaparecer el peso ‘puertorriqueño’. Fue algo bíblico.

  •         Sembrando Pobreza

Mientras aún flotaba entre la gente el polvorín de la guerra, las corporaciones agrícolas empezaron a comprar tierra a descuento (dólares por pesetas) y a sembrar caña de azúcar.

El único defecto que se le asigna al monocultivo de azúcar es que produce dinero no alimento, aparte de que quema la tierra en un par de cosechas. Los hacendados españoles también sembraban caña, pero solo una parte del cultivo se dedicaba a la azúcar. También sembraron café y tabaco.

Que tampoco alimentan.

  •         Cosechando Hambre

Desde mediados del siglo 19 nuestra agricultura produce más hambre que comida. La importación de alimentos se hizo ley del capitalismo también. Los invasores, igual que sus predecesores, siembran para cosechar dinero, no comida.

Desde los tiempos de España, para comer, hay que buscar en el extranjero lo que se piensa servir en la mesa.  Si el barco que trae los comestibles, se porta como el situado, vivimos en continuo peligro de pasar hambre.

La posibilidad de quedarnos sin abastos por falta de navíos se hizo real ahora en los tiempos más modernos.

  •         ¡Azúcar!

Donde único se consigue empleo para un trabajador no diestro es en la caña. Las maquinarias que habían resulto en parte el problema de la empleomanía en la recolección de algodón no existía para la caña.

Capitalistas al fin, estas empresas diseñaron un sistema de compensación que les garantizaba a corto y a largo plazo, mano de obra prácticamente gratis. Básicamente compensaban al trabajador con comida. Fue un regreso a la Economía de Certitud, pero sin los complejos de culpa.

En las centrales los salarios se recibían en monedas propiedad de la finca, no dólares ni pesos; y las únicas tiendas que aceptaban esas monedas eran también propiedad del dueño de la finca. Un círculo cerrado.

  •         Crédito Revolvente  (Revolving Credit)

El peón nunca llegaba a saldar la deuda. Hoy esto se llama una Deuda Estructural, una deuda que por sus características no se puede terminar de pagar nunca.

Hay que señalar que esta oportunidad de empleo cubría solo los meses de la siembra y los meses de la cosecha, los otros seis meses del año el trabajador se la pasaba bebiendo ron, haciendo hijos y cogiendo “fiao” en la tienda del sugar corporation. No había nada más que hacer.

Los pobres se hicieron más pobres. Y los más pobres pasaron hambre. Los criollos ricos, previamente hacendados, se reinventaron. Se cambiaron el nombre a Colono y transformaron su producción agrícola de la caña a la carne. Alimento de la preferencia del norteamericano.

Así los ricos podían seguir siendo ricos.

  •         El Dorado

Los nuevos conquistadores también trajeron cosas que a la larga fueron buenas aunque en la corta… Un gran ejemplo es la educación pública. Los españoles, típicamente europeos, no quieran que nadie tuviera nada, ni escuela. Un pueblo ignorante y pobre es más facial de manejar.

Los americanos, al contrario, pusieron escuelas en todas las esquinas y todo el que supiera un poco de inglés podía enseñar. Hasta los que no sabían ingles empezaron a dar clase.

El resultado a largo plazo fue la creación de una estructura gubernamental para la educación pública. Excelente inversión para el futuro. A corto plazo fue un reperpero.

Sí, por primera vez en la historia hasta el jíbaro podía ir a la escuela, pero de que aprendiera algo es otra historia. Ni los que enseñaban, ni los que querían educarse entendían el por qué enseñaban en inglés cuando lo que todo el mundo hablaba era español.

Es precisamente eso lo que revela la verdadera intención de los americanos con la educación.

 

 

  •         Y Con El Mazo Dando

Pensaron convertirnos en americanitos, protestantes, todos hablando inglés. Pero ya sabemos, que lo que funciona en otras partes no siempre funciona aquí. El intento de transcultural a más de un millón de personas, en una generación, máximo dos, se despedazó contra los arrecifes caribeños.

Primero, ya éramos cristianos, no quedaba nadie por bautizar. Hablamos un idioma imposible de prohibir  y nuestra isla trajo ya instalado, una organización gubernamental administrativa que llegaba desde los gobernadores nombrados por la metrópolis, hasta los alcaldes de pueblo y jefes de barrio, similar a cualquier estado de la unión. Sin hablar de la iglesia católica. Faltaron reyes paganos para derrocar como en Hawái.

Pronto los americanos se dieron cuenta de lo que los criollos citadinos captaron de inmediato, todo era lo mismo, era cuestión de cambiar el peso por el dólar y el inglés por el español y ¡Ya!

Solo cambiaba el título del explotador no la condición del explotado. Para el pobre también era más de lo mismo, para los más pobres el cambio solo trajo más desesperanza.

 

  •         Ciudadanos de Dos Patrias

El ejército permite al invasor tomar posesión de la propiedad inmueble, pero no otorga legitimidad.  Son los beneficios que reciben las clases acomodadas de la tierra conquistada lo que bautiza al invasor.

Otorgarle la ciudadanía norteamericana a los puertorriqueños suele constar como un activo en el reporte financiero nacional. Pero tampoco es que éramos huérfanos de ciudadanía.

Éramos todos ciudadanos españoles y para el ’98 los que decidieron o tuvieron que quedarse en la isla, se les otorgó una ciudadanía puertorriqueña.

La ciudadanía americana que nos llegó después por gestión del Congreso es una ciudadanía condicional, sospechosa y posiblemente inconstitucional. No tenemos todos los derechos, ni todas las garantías que ofrece la constitución federal. Así está por escrito.

La idea de ser estado de la unión nace con esta ciudadanía. Los que antes querían ser parte de la madre patria acomodan su ideología a una nueva patria. Ninguna es Puerto Rico.

  •         Libre Comercio Interestatal

Al no permitirnos votar en las elecciones presidenciales – una de las condiciones – ni tener representantes en el senado – otra de las condiciones – los políticos americanos se vieron obligados a liberarnos del impuesto federal sobre ingresos como quid pro quo. “No taxation without representation” es el fundamento de su nación. No tenían alternativa moral. Pero nada más nos liberaron del income tax. Todos los demás impuestos aplican.

En general, la ciudadanía americana proveyó la licencia para viajar a través de toda la nación, sin las restricciones que limitan a un extranjero. Pero en vez de buscar hacer negocios entre estados con alguna afinidad comercial con nosotros, lo que se hizo fue evacuar hacia allá a los más ignorantes y hambrientos. Tener acceso libre, físico y comercial a ese país pudo haber sido nuestra entrada al capitalismo americano y a los sueños que promete.

Pero no fue así.

  •         San Ciriaco

Acompañando esa distinción, arribaron otras leyes que podemos llamar las reglas de juego. El congreso conservó la potestad sobre aspectos vitales para el desarrollo económico. Control de aduana, control militar, control sobre mercados exteriores, control sobre transportación marítima, control de emigración, continúan fuera de las manos del criollo. Pero que a la vez son fundamentales para poder fructificar una riqueza enraizada en la Isla.

No puede sorprender que la economía en la isla sea de capital extranjero, corporaciones americanas, donde los beneficios de la inversión regresan a su lugar de origen. La riqueza se guarda en el norte dejando aquí la pobreza. Una pobreza que cada vez se acercaba a la miseria. Los ricos seguían siendo ricos, aunque un poco menos ricos por el cambio de moneda. Los pobres seguían siendo pobres.

Creo que es el momento de hacer claro que la miseria no se la inventaron los americanos, ni fueron los fabricantes exclusivos de nuestra pobreza. Los cimientos para esto lo confeccionaron los españoles.

  •         San Ciprián

La Gran Depresión, provocada por los excesos capitalistas, contagió la civilización occidental.  A esa gravedad económica mundial en Puerto Rico se le añade la devastación del huracán.

El campesinado asediado por huracanes y la avaricia de los que ahora son colonos, pasa de una condición de mala nutrición a una de desnutrición. La miseria que no pudo emigrar quedó desamparada en las riberas de las zonas urbanas. Motivados por las panzas vacías de niños escuálidos, la metrópolis comienza una serie de programas de auxilio a la población hambrienta.

Sin interés alguno en complacer el paladar puertorriqueño la selección de alimentos fue de corte norteamericano, con productos desconocidos entre los isleños pobres. Los productos que regalaba el gobierno federal terminan en las bodegas de vecindario a cambio de víveres conocidos como bacalao y tocino.

Las versiones posteriores de esa ayuda, como los Cupones de Alimento, se acompañaron de igual forma con su propia modalidad de corrupción. Empleados del gobierno comenzaron a reciclar los cupones usados en vez de destruirlos. No es mala idea si no te cogen.

De buenas intenciones está pavimentado el camino al infierno.

  •         Mambrú Se Fue a la Guerra

Si la primera Gran Guerra trajo a la isla muy poquito o nada – ¿el primer disparo de la primera guerra mundial lo hizo un boricua desde el Morro? – la Segunda Guerra Mundial trajo un revuelo económico inmenso. Puerto Rico aún conservaba vivo el mito de su importante y estratégica posición en el Caribe y los militares americanos comenzaron a invertir en la construcción de una infraestructura urbana al servicio del ejército.

Se ampliaron carreteras, se construyeron puentes, se irguieron bases militares, se acicalaron puertos al servicio de la marina de guerra y decomisaron aeropuertos. No tuvieron que traer mano de obra, el peón de aquí estaba a ‘tres por chavo’.

Algunos historiadores llaman este tiempo de despilfarro y aparente abundancia la Economía de Guerra. Pero igual que con los previos modelos económicos los beneficios se quedaban entre los mismos invasores y sus agentes locales.

Una vez el motor de ese periodo en la economía se apaga, los estados financieros vuelven a cero.

  •         Déjà Vu Otra Vez

Para la época de la guerra, antes, durante y después, se conjugan varios vectores económicos sobre las islas de Puerto Rico. Primero, la inversión militar; segundo, los soldados que se repatriaron; tres, los impuestos al ron; cuatro, la emigración, otra vez, cómo válvula de escape; por último, y no menos importante, el comunismo, con la Unión Soviética como nuestro mejor aliado.

Aunque la inversión militar fue agradecida, estamos obligados a decir que fue desmedida. Se construyeron fortificaciones en las cuatro esquinas de la isla y las consabidas carreteras para conectarlas. Magnífico para abrir pasó a un progreso económico.

A diferencia de las fortificaciones españolas que obviamente son defensivas. (No se puede aplastar a nadie con un muro.) Las bases militares que se instalaron en la isla fueron instalaciones de agresión. En un ataque soviético preventivo, según estimados de la época, la isla completa se hace ceniza con una sola bomba atómica. Los políticos gobernantes de turno,  a sabiendas, decidieron no decírselo a nadie.  Total, ¿para qué?

No todos los políticos de turno aplaudieron cuando sembraron las primeras piedras de lo que podría ser nuestra tumba colectiva. Los ‘revolucionarios’ que no aplaudían se atendieron con cárcel y metralleta.

  •         Veteranos, el Ron y la Coca Cola

Otro vector fueron los soldados puertorriqueños conscriptos. Cuando los soldados mismos fueron repatriados, aportaron una infusión de dólares muy difícil de ganar en la isla. Los acompañaba, además, una experiencia vida imposible de conseguir en otra parte. Aprendieron disciplina, liderazgo, a trabajar por el bien colectivo y aceptar una orden de mando. No todos aprendieron a matar, pero sí, una generación de líderes regresó a casa.

El tercer vector. Los ejércitos decomisaron, entre otras cosas, toda la producción de whiskey de la unión para consumo exclusivo de las fuerzas armadas. Por tanto, se aumentó la producción de ron para exportación. Mercados que solo conocían del ron como libación de piratas, fueron ávidos consumidores de nuestro consuelo de pobres.

Ya fuera como expiación de algún sentido de culpa o no, el impuesto federal que cargaba lo que se vendía en el norte, se devolvió como dádiva al gobierno de Puerto Rico. En pocos años el gobierno colonial tenía acumulada una buena cantidad de millones.

Como es usual en asuntos de gobierno, nadie sabe a cabalidad cuanto fue que se acumuló en las arcas del tesoro.

  •         Los Tomateros de Oriente

Con los repetidos desastres naturales y la llamada gran depresión, el vector de la emigración obligada tomó una aun mayor importancia económica. Se enviaron, en forma organizada por el propio gobierno, millares de pobres analfabetos a los campos de Norteamérica a recoger frutos de temporada. En otras palabras se le devolvió la pobreza a los que la habían sembrado, aliviando, en parte, al gobierno colonial de su responsabilidad social.

Y finalmente el vector que a la larga tuvo las mayores consecuencias económicas para la isla fue el comunismo. Sin la guerra fría Puerto Rico estaría aun en las manos de los oligarcas capitalistas ausentes. Nuestra economía sigue secuestrada por los oligarcas capitalistas ausentes pero ya no hay que cortar caña para que te den de comer.

El único beneficio directo que ganó el puertorriqueño fue conseguir empleo.

  •         ¡Cuba Sí! ¡Yanquis No!

El sentimiento antiamericano en Cuba estaba llenando de miedo la copa de los caribeños ricos. La intromisión de los Estados Unidos en su ex colonia tuvo tal descaro que Estados Unidos tenía el derecho constitucional en Cuba, una república desde el 1911, a derrocar gobiernos y nombrar presidentes. Los gobernantes impuesto por los americanos resultaron, por definición, dictadores. A la larga el sentimiento popular de repudio se convirtió en balas.

El sentir anti-americano en su colonia Puerto Rico junto con la presión que ejerció el expansionismo de la Unión Soviética con el comunismo, motivó a los mandatarios federales a cederle a las peticiones de los políticos acomodaticios por la idea de una autarquía virtual. Pensaron que la apariencia de un gobierno propio era suficiente para calmar los ánimos de los llamados rebeldes.

En la isla, vestir el gobierno de nativo no fue suficiente para calmar los ánimos.

  •         Patria o Muerte

La forma en que se logró en Puerto Rico una calma política provisional fue simplemente matando rebeldes. Las actividades subversivas quedaron bajo tierra y canalizaron el espíritu ácrata hacia un partido político domado y acomodaticio. El voto por ese partido independentista ofreció el sueño de una república. Una versión nacionalista del sueño americano.  Independencia que se gana con el voto.

Las autoridades continuaron con las intervenciones inconstitucionales contra los independentistas exigentes y malagradecidos. Según testimonio, la intromisión de las entidades federales policiacas fue tan abarcadora, declaró el testigo, que no quedó movimiento político, por minúsculo que fuera, sin tener asignado un agente encubierto. Revelaron también que en muchas ocasiones fue el mismo encubierto, pago por el gobierno, el gestor de los supuestos actos subversivos. A este taller represivo se unieron luego los cubanos ‘exilados’, facilitando la violación de derechos civiles.

Al contrario de otras repúblicas futuras y sublevaciones previas, aquí las actividades anti revolucionarias no hicieron mella en la economía de la isla. Ni las revolucionarias tampoco.

Bueno, quizás se crearon más empleos en el sector policiaco.

  •         Pan, Tierra y ¿Libertad?

Los intereses de los criollos ricos encuentran, con voz de flautista, el portavoz de sus intereses. El primer gobierno ‘electo por el pueblo’, se encontró con dinero en el banco, una generación de jóvenes gestores, veteranos con el deseo de trabajar por el bien común; a la mano de una metrópolis ahora con las mejores intenciones de curarse en salud y conservar su colonia.

Si hubo algo que unió los tantos factores contrapuestos fue el terror al cambio. Del estatus quo, no el estatus político. El flautista se dio cuenta que la estabilidad económica y política dependía más de la canción que entonara que de la realidad que se evidenciaba.

Con la anuencia del congreso federal y la Ley 600, nuestros líderes idearon una formulación de ‘estatus’ que ni fu ni fa. Los más asimilistas pensaron que el llamado Estado Libre Asociado iba a descarrilar el movimiento estadista.

A fin de cuenta se equivocaron. Al contrario; sucedió lo opuesto.

  •         Un Estado Libre Pero Asociado

La idea fue vestir el estatus quo de país. Una república en apariencia, con su propia bandera y constitución. La Guardia Nacional, se transmutó en el ejército de Puerto Rico, dándole al gobernador, ahora electo, la autoridad para nominar al General a cargo del ejército y al Jefe de la Policía, las herramientas de represión.

Hubo una legítima fachada de autonomía. Tener nuestros intereses presentes al legislar y administrar la isla prometió progreso. Devolver la enseñanza al idioma propio trajo la esperanza de un verdadero cambio social.

En verdad esa realidad virtual que residía en las mentes de los políticos y en muchos de los otros interesados, logró convencer a la ‘nación’ boricua que una faena de patria era del beneficio de todos. Incluyendo los pobres.

En especial de beneficio para aquellos abrazados al estatus del quo.

  •         De Peones a Empleados

Las empresas del gobierno ya establecidas como gestión de estado eran objeto de crítica severa. Para algunos, el gobierno como empresario apestaba a comunismo, aunque la empresa que se había formado fuera indispensable para el desarrollo económico moderno. Como una fábrica de cemento, por ejemplo.

El vector provisto por el ron, tras mucho debate público y privado, se trató más o menos, de la misma forma que el situado. No se aprovechó para colocar los cimientos de una economía nacional, inmueble.

Se le atribuye a una sola persona el argumento a favor de las empresas foráneas. El individuo arguyó que era mejor cientos volando que un pájaro en la mano. Y le compraron la idea.

Está decisión fue más política que económica.

  •         Ley de Incentivos Industriales

El fundamento filosófico era escoger entre darle, digamos, 100 pesos para que alguien de aquí abra un nuevo negocio o darle 10 a alguien que ya tiene un negocio para que mude ese negocio a Puerto Rico.

Cuando se contempló en serio la primera alternativa, darle dinero al empresario local, el gobierno reconoció que se exponía a la crítica de favoritismo. Ni hablar de corrupción.  La segunda alternativa ofrecía mejor prensa.  Otro beneficio de esta estrategia es que con los múltiples empresarios se multiplica más rápidamente las perspectivas de empleo.

Las compañías por ser americanas eran consideradas de reputación intachable y con el pregón cada mes de nuevos empleos, garantizaba votos para el gobierno que ahora tenía que estar pendiente a los electores.

  •         Manos a la Obra

El movimiento obrero en los Estados Unidos se estaba ganando el respeto de las corporaciones americanas con la consecuente alza en condiciones y salarios. La respuesta capitalista, cuando se cansaron de batirles a palos, fue ir en busca de lugares donde la mano de obra fuera barata.  Contrario a la tierra (agricultura), las maquinas se pueden mover dondequiera estén los trabajadores baratos.

El territorio de Puerto Rico ofrecía la seguridad del gobierno americano con la misma banca y moneda, sin la contaminación de los movimientos obreros ni las leyes laborales de Estados Unidos. Ese empresario encontró en la isla una empleomanía ansiosa por trabajar y un gobierno predispuesto a complacer al inversor extranjero.

  •         Regalando Lo Que No es de Ellos

En la urgencia por demostrar la creación de empleos el gobierno dispuso sin costo, manantiales subterráneos de agua potable, minas de arena con alto contenido de sílice  y la libre contaminación ambiental. Entre otros.

Para colmo de bienes al empresario foráneo se le construía la fábrica, se pagaban los gastos de la reubicación, más el adiestramiento del personal local, si fuera necesario. Sin obligaciones contractuales severas, la industria de la aguja sustituye a la tabacalera. Se establece una Economía de Manufactura.

Según algunos una Economía de Empleos Temporeros, cuando cerrara la fábrica.

  •         El Cielo Abierto

Pronto la isla gana la reputación de ser un gran lugar donde esconder de los federales ingresos que en el continente serian sujetos a contribuciones. Aunque no fue enteramente real, la idea de una isla tax free dentro de los Estados Unidos fue tomando cuerpo.

Para mediados de siglo XX se acumula sobre la Isla una tormenta perfecta. El complejo militar deja hecho la infraestructura fundamental para un desarrollo económico, sin que el gobierno de la isla gastara ni un centavo de su dinero. Los programas federales de ayuda social se habían institucionalizado.

Los proyectos de urbanización y vivienda accesible están encaminados. Los bancos locales comienzan a acumular capital de reserva. Los préstamos comerciales y personales se hacen más asequibles. La televisión enciende los hogares.

Las fábricas siguen llegando, surgen buenos empleos y el mañana comienza a iluminarse.

La documentación fotográfica hace innegable que el periodo de mayor desarrollo y más rápido crecimiento económico en nuestra historia con la  consecuente justicia social, fueron los años en que el estatus no estaba en ‘issue’. También son los años de menos casos de corrupción entre la clase política.

  •         El Zapato de Khrushechev

Los amigos de mis amigos son también mis amigos. En Cuba, la rebelión se puso el título de Revolución. La guerra fría y el sentimiento antiamericano enraizado en todo el país no le quedó a la revolución otra alternativa que afiliarse a la banda de los malvados: la Unión Soviética. Todo por cuestión de dinero. La isla de Cuba soberana y orgullosa, tenía de todo menos dinero. Los previos consortes de los Estados Unidos se lo habían llevado.

Para los cubanos la decisión fue fácil. La Unión Soviética era enemigo de su enemigo. La oferta de ayuda de los americanos evocaba los tiempos de España. Los soviéticos prestos a meterle dedos en los ojos a los americanos, decidieron hacer lo mismo que los americanos le habían hecho a los españoles. Fueron donde los revolucionarios cubanos con los brazos llenos de promesas.

Los soviéticos le ofrecieron a los revolucionarios libertad, fraternidad y su apoyo incondicional, con una sola condición: jurar sobre la biblia que Karl Marx es su único dios y Lenin es su profeta. Con bomba y platillo ocuparon la isla de Cuba, la verdadera puerta hacia Latinoamérica. Sin tirar un tiro, se pasaron la doctrina de Monroe por donde no llega el sol.

Puerto Rico se transfigura en otra pieza del complicado tablero de la guerra fría. Corrijo. En una pieza armada hasta los dientes con un alto riesgo de esfumarse a nada por radiación nuclear.

  •         ¡Ay Mama Inés!

El comunismo pasó de moda sin llegar a hospedarse en Puerto Rico, pero rastralló contra la isla una clase mercantil que en Puerto Rico todavía no se había dado. Las corporaciones, igual que los mafiosos, habían encontrado en la Cuba prerrevolucionaria el acólito perfecto para sus planes hacia América Latina. Muchas empresas con pretensiones multinacionales se habían establecido en la Habana.

Una vez que se cerraron las puertas de Cuba para el capitalismo – sin hablar de la mafia – estos ideólogos del consumidor universal, mudaron sus oficinas de la Habana a San Juan. Agencias publicitarias de renombre instalan aquí sus oficinas regionales, marcas de prestigio o al menos famosas, establecen bastiones para desde aquí manejar el mercadeo y venta de sus productos en América Latina.

Se inaugura el primer supermercado de auto-despacho al estilo americano. (Los bodegueros expatriados apostaron en contra del supermercado porque los puertorriqueños ‘se roban las cosas’.) Detrás de las fábricas llegan las tiendas por departamento. La Economía de Consumo asoma la cabeza.

Los intereses económicos estaban seguros que en Puerto Rico no podía suceder lo mismo que en Cuba porque los americanos no lo iban a permitir. Y así ha sido.

  •         Los Mercaderes del Templo

El cubano exilado por proprio motu llegó a la Isla con una mano adelante y otra atrás, cierto, pero con un amplio conocimiento sobre las artes del comercio, de venta, de mercadeo y de finanzas. Ya habían vivido la experiencia de trabajar bajo la jefatura de los americanos y sabían mejor inglés comercial que nosotros.

Más pronto que ligero se colocaron en la hacienda capitalista como mayordomos. Como intermediarios entre los americanos y los puertorriqueños que apenas descubríamos los tiempos modernos. Esa intromisión también se dio en la política y los medios (radio, TV y prensa).

Su influencia en la opinión pública fue desproporcional a su presencia poblacional. Según el censo de 1970 residían en la Isla sólo unas 26,000 personas nacidas en Cuba.

El efecto neto fue adentrar Puerto Rico en la maraña de un capitalismo de siglo 20 cuando andábamos apenas saliendo del 19.

  •         Alianza Para el Progreso

Para los americanos Puerto Rico ahora tenía que ser la contraparte capitalista al comunismo cubano. De pronto Puerto Rico es la estrella del Caribe. Cuando una media verdad se repite muchas veces, la misma mentira se lo termina creyendo.

La fábula creada por los publicitarios del cómo Puerto Rico era el ‘puente’ entre las dos culturas, norte y sur, convenció a todo el mundo en el norte. Tanto fue el convencimiento, que un puertorriqueño fue nombrado como embajador de buena voluntad para establecer ese enlace entre norte y sur.

Se me ocurre que los puentes son para pasarles por encima. Pero nada que ver con este asunto.

  •         Yo Tengo Ya La Casita

A los menos pobres se les empezó a llamar ‘clase media’. Título que otorga el capitalismo a los pobres que no pasan hambre. Pudientes, como dirían los españoles, porque con sus salarios podían comprar cosas. Esta clase es la que alimenta el ciclo de consumo, ciclos de adquisición de bienes.

Los más pobres no cuentan porque no tienen ni en que caerse muerto. Los ricos tampoco cuentan porque la valorización de la exclusividad los lleva a gastar en mono-tipos u objetos de mínima producción, que aunque alto en precio influyen muy poco en los mercados generales.

Llamaron progreso a la fácil adquisición de objetos y se obvió la realidad económica subyacente. El empleo que se obtiene de una empresa cuya única razón de existir en esta isla son los incentivos económicos no es un empleo seguro. Cuando se acabe el oro – el incentivo – la empresa se va a otra parte a buscar sus ganancias, llevándose los empleos y los salarios. Pero…

Todos abrazamos la ilusión.

  •         La Tarjeta Ideal

La escena estaba puesta, los actores en su lugar y la escenografía terminada. Pero, en vez de ir a paso certero junto al drama de un capitalismo en marcha, se insertó un andamiaje de consumo. Ahora se podía comprar esa cornucopia de productos que solo se veían en revista.

Esa Economía de Consumo, representado por las tiendas por departamento a precios de descuento como, Sears, Woolworth y el New York Department Stores son solo la punta de lanza. Las tarjetas de crédito, inicialmente repartidas a tutiplén por tiendas y después por bancos, fueron las azucenas que anunciaban un derrotero autodestructivo.

Tener crédito sin haber desarrollado una cultura de ahorro  fue un error catastrófico para los isleños. Un equívoco que no se buscaron.

  •         Apúntenme Eso Ahí

Estas tarjetas que ‘regalaban’ las tiendas permitieron la adquisición de objetos previamente inasequibles. A diferencia del crédito estándar de los bancos, donde el dinero prestado se usa, más que nada, para la adquisición de bienes duraderos, como casas, carros, etc. O sea, necesidades y cosas de provecho. Lo que facilita el crédito de las tiendas es la compra espontanea de cosas innecesarias. No se percibía que la firma en un papelito como compromiso de pago significara gastar dinero. El sueldo seguía intacto.

A contrapunto está el supermercado donde casi todo lo que venden es necesario pero nada se fía. Los bancos se invitan a la fiesta del despilfarro, haciendo posible que esa espontaneidad de compra no se limitara a la oferta de una sola tienda.

Es un tsunami de crédito. Todo se fía, hasta las tumbas en los cementerios.

  •         Ropa, Zapatos, Casa y Comida

El crédito fácil y rápido, aunque a precio de usura, le hizo espuma a la economía. Un mousse. Las urbanizaciones parieron trillizos, los edificios ganaron estatura y toda modalidad de consumo, se consumió en la isla.

Se expandió la radio, la televisión y la cintura de la clase media. Gracias al crédito se le hizo accesible a la clase media, cosas que aquellos veteranos afanosos no se hubieran atrevido imaginar.

Lo que no se tuvo en cuenta es, que lo que garantiza el repago de las adquisiciones hechas a crédito son los salarios recibidos de las empresas foráneas. Sin una verdadera seguridad de empleo esas garantías de crédito personales y colectivas son fundamentalmente ilusorias.

Siguen llegando nuevas compañías y los empleos perdidos se sustituyen por los nuevos. Para propósitos estadísticos no importa si los nuevos empleos son o no equivalentes a los perdidos.

Los números totales no cambian y los políticos siguen en sus puestos.

  •         La Metro-Goldwyn-Meyer

La pantalla de progreso se sostiene con la prestidigitación del dinero. Los capitalistas logran completar en la isla el paradigma de dar y recibir. El dinero que llega por vía del colonizador pasa de mano en mano pero siempre regresa al bolsillo de su origen.

El poquito dinero que se queda aquí se lo empiezan a llevar las tiendas foráneas. Nosotros al final quedamos aceptando objetos como pago por la labor realizada. Algo así como los indígenas de la isla de Manhattan.

Recibiendo bisutería como remuneración.

  •         El Futuro Es Nuestro

La Economía de Consumo levanta su templo en el centro del nuevo desarrollo urbano en San Juan. El centro comercial o el Mall, es producto del desarrollo suburbano en los Estados Unidos. En Puerto Rico esa expresión de la vida suburbana lo abrazan los colonos que descubren algo mejor que las vacas. Fincas que por décadas alimentó gente y cuentas de banco abrazan el desparramo urbano. Ahora siembran cemento para cosechar dinero.

El intento de fabricar una Milla de Oro – una carretera con una ristra de bancos – en un pastizal aledaño al templo del consumo, parece ponerle fin a los conflictos entre criollos ricos. Coinciden en Hato Rey los intereses de los banqueros (prestamistas), los bodegueros (comerciantes y mayoristas), los colonos (dueños de la tierra) y el gobierno electo por el pueblo (políticos).

Una concurrencia de intereses que de por si levanta sospechas.

  •         Cornucopia De Fulgores

La bonanza de artículos de consumo hace creer al pueblo y a los políticos menos listos que todo era verdad. Lo malo no es meter embustes, es creérselos. La colonia trajeada de ‘Commonwealth’ parecía ser lo mejor de todos los mundos.

El ciudadano de a pie no podía pensar que los americanos se estuvieran aprovechando de él. A nivel pueblerino se esparció la idea que éramos nosotros quien estaba cogiendo a los americanos de bobo. Y no hago más Na’, éxito del Gran Combo, recoge el sentimiento perfectamente.

El progreso exige aumentos en los salarios. En respuesta, las empresas de manufactura liviana comienzan a instalarse en mercados más amigables a la explotación.

La expansión de gobierno, justificada en un pequeño por ciento de las veces, se convierte en la solución táctica para la merma en empleos.

  •         Pequeñas Mentiras y las Estadísticas

Las estadísticas provistas por el gobierno sostienen, con números englobados, un continuo aumento en empleos. Un aumento de empleos por estadísticas. El dinero del contribuyente se desvía hacia salarios en vez de servicios. Como un acto de magia, el gobierno crece y crece pero nadie cultiva, solo se gasta lo que hay.

Para él que vive en un país imaginario, no hay diferencia. Empleos son empleos. La vara son las mismas estadísticas que publica el gobierno. La realidad a pesar de ser palpable se empieza hacer invisible.

Con los años esa distancia entre la realidad y los pregones políticos, se hace más grande. No menos.

  •          Sombras Nada Más

Para el 1950 el gobierno de Puerto Rico tenía 45,000 empleados y 7 agencias principales. Para el 1980 el gobierno había crecido hasta convertirse en el patrono más grande de la isla y se triplicaron las agencias. Si hubieran sido conejos no se reproducían tanto.

Continuó el crecimiento hasta romper record en el 1999 con 246,000 empleos. Hoy son más de 125 agencias con sus dependencias y más de una docena de corporaciones públicas. Todas con oficiales a cargo y asesores adscritos.

La principal responsabilidad de sus oficiales es presentarse a trabajar y recaudar fondos para el partido.

 

  •         ¡Quítate tú pa’ ponerme yo!

Al cambiar el gobierno de partido, cientos de posiciones de ‘confianza’ quedan vacantes. El cedazo para escoger esa nueva empleomanía para el gobierno nace de las obligaciones acarreadas por los políticos durante las campañas eleccionarias.

Los que trabajaron sin salario en la campaña política se les debe empleo. Punto. De eso se trata. La preparación del ‘voluntario’ para realizar la labor que exige esa plaza, de nuevo vacante, no entra en consideración.

Durante la estadía, esos empleados transitorios del partido, capturan las plazas permanentes que surgen. Cada década se le unen al gobierno, en posiciones gerenciales, cientos de empleados permanentes que fundamentalmente no tienen idea de lo que les toca hacer. Pero siguen atornillados en sus puestos esperando el regreso de su partido.

Sin tener que rebuscar las estadísticas, con esta política de reclutamiento sufrida por 9 sufragios, podemos concluir que la mayoría de las posiciones bien remuneradas (gerenciales) en el gobierno están ocupadas por gente inepta pero fieles a su partido.

Los partidos han hecho del gobierno su principal recurso financiero y de la política el camino práctico hacia la fortuna.

 

Los Tiempos Modernos

Libro IV

  •         La Estadidad Jíbara

Las necesidades emocionales del liderazgo del partido que inventó el Commonwealth provocan que en menos de 12 meses se colapse la hegemonía que tuvo el partido por casi 20 años. Desde entonces los dos partidos políticos principales se alternan en el poder. En una democracia ese cambio de mando representa una madurez social. En Puerto Rico comienzan los gobiernos de prebendas y embelecos.

Por primera vez en nuestra historia el partido más asimilista asume el poder. Su única experiencia en gobernanza fueron los simulacros de batalla dentro del coliseo de la legislatura. De administración pública, nada.

Su plan de desarrollo económico para la isla es la integración de Puerto Rico a la unión de estados de Norteamérica. Sin más detalles.  (Inclusive algunos consideran que llevar la isla a la quiebra sería un atrecho a la estadidad.)

La propuesta para el desarrollo social es aprovechar la disponibilidad de fondos federales. Con el tiempo, el partido menos asimilista también adopta el estatus como política económica y la disponibilidad de fondos federales como estrategia de desarrollo.

En esencia estas propuestas para el desarrollo económico y social continúan hoy.

  •         ¿Cuál es el Issue?

La tercera y última parte del siglo 20 fue testigo de varios eventos políticos que a largo plazo resultaron antagónicos al bienestar del país. Los políticos responsables de esos eventos, sin embargo, les ha ido muy bien.

La aspiración de gobernar para el bien del país se sustituye por la defensa del estatus. El partido menos asimilista, ahora en minoría, confronta la necesidad de validar su creación.       La política se convierte en una pugna por el poder, no una discusión sobre el bien general.

Las soluciones que proponen los partidos principales para resolver las necesidades de la isla son mágicas – el estatus – por una parte y dependientes – fondos federales – por la otra. Algo así como situados con privilegios.

Las propuestas económicas del partido minoritario, supuestamente antiamericano, igual recurren al dinero del gobierno federal, pero como un subsidio de restitución pos república. Otro situado con los mismos dólares anteriores.

La realidad económica se queda desamparada, sin fanaticada que la apoye.

 

  •         En Aguas Buenas

El partido ‘tradicional’ regresa al poder  con una propuesta económica de ‘nación’ sin los riesgos asociado a las repúblicas. Los ejes del plan son la creación de una marina mercantil que responda a nuestras prioridades y urgencias; la adquisición de los sistemas de telefonía, junto a la creación de un gran centro petrolero en la ‘deshabitada’ isla de Mona.

A los pocos meses la propuesta para Mona fue mortalmente herida por el embargo que los árabes les metieron a los americanos. La agresión pacífica de la OPEC y su embargo petrolero realmente fue una sublevación que en otros tiempos hubiera concluido como la de Espartaco.

Los países ricos del hemisferio norte estaban alimentando su crecimiento económico con el petróleo de otro. Recreando el sangrado de América, pero en otra parte. Los países que vendían petróleo se avisparon.

  •         La Vampirita

Con el embargo, el motor que movía la economía norteamericana escopeteó y a la economía de la isla se le trancó la transmisión. Se evitó una total debacle gracias a que Venezuela, aun siendo miembro de la OPEC, entendió que la relación colonial no incorporada a la metrópolis no cambió con el ELA, que Puerto Rico no era Estados Unidos y por su parte excluyó la isla del embargo. Pero sin remedio la economía se tuvo que coger ruedo.

Desde la época del situado no se encontraba un gobernante de la isla sin dinero para pagar las cuentas. Nuestra constitución prohíbe que se gaste lo que no tenemos y exige que se pague lo que se debe. El embargo sometió a prueba la lealtad a la constitución.

La aprobación de la sección 936 llega tarde (1976). La única solución responsable es poner un impuesto especial adicional para cuadrar el presupuesto. El gobernante cumplió cabalmente con la constitución que había jurado proteger, pero…, perdió las siguientes elecciones.

Ningún otro político ha vuelto a cometer ese error. Ni él mismo.

  •         La 936

El capitalismo, obliga a las farmacéuticas en Estados Unidos a buscar mano de obra más barata. Descubren en Puerto Rico la tripleta perfecta: políticos de una moral difusa, mano de obra adiestrable y ¡suenen las trompetas! el becerro de oro: cero impuestos. Esto lo permitió una ley del congreso (936) con fecha de vencimiento.

El atractivo no fue la isla del encanto sino una ganancia garantizada.  Para los políticos las farmacéuticas multinacionales traen los empleos que sustituyen los que se llevan las viejas fábricas. También traen una ola de bienestar económico.

Resuelto por el momento la evaporación de empleos, los políticos les queda tiempo para sentarse con sus asesores a planificar su futura existencia. Vemos que invierten la realidad. Lo lejano (solución del estatus)  se propone como inmediato y lo inmediato (el buen gobierno) se deja para después.

Aprendieron ya, que si hacen todo lo correcto corren el riesgo de quedarse sin empleo. Esto convence a los políticos de ambos partidos a sustituir el bienestar del país por su permanencia en el gobierno. Para los políticos: país, gobierno y ‘ellos’ es lo mismo; pensando que el bien de ellos es el bien de todos.

Así mismo es como piensan los ricos.

  •         El Caballo

El nuevo gobierno propone, entonces, como estrategia para desarrollo económico la paridad con los ciudadanos del norte. Se introducen los cupones de alimentos y el salario mínimo federal. El efecto neto de esta inserción multimillonaria en la economía lo pude haber predicho Nostradamus. El comercio de alimentos prosperó enormemente.

Este subsidio para alimentos no se aprovecha para aumentar la producción agrícola local, solo aumenta la importación de comida. A diferencia con subvenciones anteriores, los cupones se aceptan como moneda de canje universal y las ganancias se reparten entre todos los reglones de venta, incluyendo el alcohol y juegos de azar.

Los proyectos anunciados para estimular la agricultura, tal como café y arroz se convirtieron en barriles de tocino para los asesores y consultores. Si lo evaluamos como una actividad deportiva diríamos que fue Oportunistas 10 y Agricultores 0. La inversión para el futuro también fue 0. Para 1982 el desempleo ‘oficial’ mide 23%.

La recesión, rencillas intramuros y otras politiquerías completan la jornada de 8 años. La corrupción sale de la periferia y se integra a la administración pública.

La prosperidad siempre trae de la mano al tramposo.

  • El Quinto Centenario

Durante la última década del siglo 20 se graba para la historia, entre otras cosas,  la culminación del ELA. El plan de gobierno para fortalecer el carapacho de nación se completa. La economía está pujante. Gracias a los incentivos (936) hay dinero en la calle.

Vemos la implementación exitosa de las primeras APP y se intenta legislar la estética del desarrollo urbano. Se construye en tiempo record el puente Teodoro Moscoso. La avenida Baldorioty de Castro se completa como expreso. Se construye el Puerto de las Américas en Ponce. Se emiten nuevos bonos para pagar los bonos que ya se deben. Lo llaman refinanciar.

La clase media consume sin moderación al ritmo de un 110% de sus ingresos. La economía subterránea crece. Se legisla el español como el idioma oficial de Puerto Rico. El inglés también, pero un poco menos oficial.

Para las Fiestas del Quinto Centenario (1992) se invita al rey de España para celebrar el holocausto taíno y bendecir el Estado Libre Asociado. España se ofrece a apadrinar la isla. El Commonwealth se perfecciona por la vía cultural, no política.

Inmediatamente los electores cambian el gobierno de partido.

  • ¡Estadidad Ahora Mismo!

El argumento de la estadidad como remedio instantaneo a los males que aquejan la isla alcanza su punto culminante. La idea de que la estadidad es un derecho ciudadano toma posesión del liderazgo asimilista. Interpretan erróneamente como impedimento a la estadidad lo que llaman beneficios del ELA. Que realmente no es otra cosa que el aprovechamiento de condiciones inherentes a ser colonia.

De inmediato el nuevo gobierno comienza a desmantelar, sin temor a equivocarse, todo lo que pudiera interpretarse como impedimento a la anexión inmediata con Estados Unidos. En otras palabras, todo lo que oliera a república o comunismo.

Oficialmente se degradó el Estado Libre Asociado a mero Gobierno de Puerto Rico. En el extranjero se cerraron todas las oficinas del gobierno para el comercio internacional. Se cancelaron los acuerdos de colaboración cultural y económica con España.

Se promulga la interpretación ‘histórica’ de que el asunto de la unión permanente es asunto político (votos) cuando en verdad la ‘historia’ sabe que es un asunto económico.

 

 

  • La Luna Se Come con Melao

Se emparejó la oficialidad del inglés con la del español. Se vendió la marina mercante, se vendió la compañía de teléfonos, se privatizó el sistema de acueductos, se estigmatizó la palabra nación, la cultura se redujo a folklor y se comenzó un programa de construcción con el prefijo Súper como espejismo de progreso.

Se vendieron los hospitales y se le delegó la salud pública a las compañías de seguro. Con el gobierno pagando la prima, claro, una prima que viene aumentando todos los años. Con el aumento de la prima aumentan las ganancias de las aseguradoras.

Se le abrieron las puertas del gobierno a las uniones obreras, interminables negociaciones e innumerables protestas. Prebendas políticas, que sin tener una fuente de ingresos adicional, le amarran las manos presupuestarias, con gastos impredecibles, a los futuros gobiernos. Se hace difícil presupuestar lo que no sabes cuánto te va a costar.

Se celebró un plebiscito y otro más. En ambos ganó el estatus quo. La gestión política, antinacionalista, no se tradujo en un acercamiento de la estadidad, ni en Washington, ni en la Isla. Pero lo más serio fue dejar morir la vaca que daba la leche.

Cuando la política se convierte en religión, la imposición del dogma tiende a llenar las cunetas de infieles muertos.

  • Qué Solos Se Quedan Los Muertos

El incentivo federal (936) para las empresas foráneas en la isla desvaneció sin intento alguno de rescatarlo. Todos los peritos tildaron la decisión de no cabildear por nuevos incentivos un error. El partido que basó su éxito en ese incentivo tampoco hizo mucho que no fuera quejarse.

Sorprende la actitud resignada de los políticos de oposición (PPD) mientras frente a ellos se desmantela agresivamente el andamiaje de la economía construido durante los últimos 50 años. Hace pensar que la colectividad quedó anonadada cuando la judicatura federal dictó que el ELA y su debatida existencia no-colonial, no existe.

Sin la 936 u otro incentivo que la sustituya, se pierde el fundamento legal que motiva a las corporaciones radicarse en la isla y asegura el regreso a la economía de incentivos de los años 1950. Dos pasos para atrás sin dar un paso adelante.

En una aparente sicosis colectiva, la realidad se desprende del proceso político y ocupados con las elecciones, los líderes se sientan a esperar a ver qué pasaba sin los incentivos.

Mientras, en Ponce languidece el Puerto de las Américas.

 

Los Tiempos Más Modernos

 Libro V

  • Y2K

La idea del gobierno como facilitador para el comercio y la ciudadanía, nunca encontró cabida dentro del contexto colonial. Para cuando llega el siglo 21, el Gobierno de Puerto Rico es el mayor obstáculo para el desarrollo económico, social y cultural de nuestra isla.

Todo el mundo está de acuerdo. Hasta los ricos. La solución obvia, apretarse el cinturón, nunca se consideró por la casta política. Prefirieron tapar el hoyo con la mano, sembrando deudas esperando cosechar votos.

Los logros económicos de la pasada década fueron sembrar desconfianza, incertidumbre y confusión. Se menoscabó la institución de gobierno, se embargó el cofre del tesoro para estimular la asimilación, se publicaron las mentiras añejas como mentiras recientes y el chasis de la economía legal fue desollado. En respuesta a las políticas del gobierno, se empezaron a sentir las contracciones en la económica.

El Y2K se asoma apocalíptico.

  • ¡Qué Bonita Bandera!

El nuevo siglo llegó en punto a la media noche y no pasó nada. Las computadoras no se colapsaron y el planeta tierra continuó girando en la misma dirección que antes. Las predicciones de cataclismos se postergaron hasta una nueva fecha previamente convocada por los mayas.

Los políticos celebran porque aun tienen empleo y el comercio festeja porque la gente sigue gastando. La alborada del milenio ve al gobierno cambiar de partido, otra vez. El nuevo gobierno se grava con grandes expectativas salpicadas de incertidumbre.

El siglo atraca con un tren pero no se ha resuelto el problema de la transportación pública; trae un súpero tubo de agua pero no se ha resuelto el problema de sedimento en los lagos ni el desperdicio de agua por roturas.

No se ha resuelto el costo de la energía eléctrica; el desparrame urbano y la falta de planificación; el sistema de educación pública desbarrancado ni el gigantismo del gobierno; todas consideradas necesidades urgentes durante las campañas políticas.

Todas, hasta la fecha, abandonadas una vez comienzan a gobernar.

  • Xanadú

Para el siglo 21 la corrupción ha perdido la vergüenza. Cerca de una docena de políticos y sus acompañantes son arrestados. Algunos se salieron con la suya y otros siguen en la cárcel. Todo producto de la previa gestión administrativa.

Con el siglo naciente se agota la capacidad del gobierno para proveer nuevos empleos. Los compromisos económicos (leyes) de gobiernos previos limitan severamente la capacidad de reducir el presupuesto operacional del gobierno.

Aunque tomar prestado está contemplado en la constitución, para el nuevo siglo la emisión de bonos (préstamos) es el recurso principal para encubrir los sobregiros del gobierno. No se invierte el dinero prestado para el desarrollo económico.

Nadie se atreve imponer nuevos impuestos. Todavía.

         Deuda heredada al 1992:              $14.7 mil millones.         

        Total deuda pública al 2000:        $27.5 mil millones.        

Endeudamiento nuevo por año:  $1.6 mil millones.

 

  • Súper Agrandado

El siglo 21 es también el siglo de revelaciones. Se integran al diálogo público los conceptos de Deuda Extra Constitucional y Deuda Estructurada. Se integran al diálogo como parte de los procedimientos administrativos de gobierno.

Dos gobernadores del nuevo milenio adoptan la idea de un súper tubo, pero con muchísimo menos éxito político que el primer súper tubo. Pero así esos súper tubos de fracasos consecutivos son la primera seña de la posible existencia de algún tipo de complicidad entre los partidos políticos. La coincidencia (partidos contrarios) y el empeño político excesivo por instalar los tubos (con sus gastos multimillonarios), sin lograr ni un pellizco del aparente objetivo, resulta súper sospechoso.

Parece el leitmotiv de alguna conspiración operática.

  •         Bonos, bonistas y más Bonos

Los bonos (Municipal Bonds) se inventaron como instrumento para los gobiernos levantar capital. En vez de cobrar nuevos impuestos, mejor pagan los intereses del préstamo con los impuestos (recaudos) que ya existen. Algo políticamente muy correcto.

Para la emisión de acciones (stocks) la ley federal (SEC) requiere información detallada antes de aprobar la emisión. Con los bonos, la ley solo requiere un compromiso de pago (Tower, 1975). Este resquicio legal es lo que ha llevado a la quiebra un sinnúmero de entidades municipales en Estados Unidos. No existe ente regulador para sancionar la emisión de bonos.

Nuestra situación colonial nos permite ofrecer un incentivo: triple tax free (federal, estatal, municipal) sobre los ingresos que se reciban de nuestros bonos. Eso, junto a una garantía constitucional de repago por un gobierno de calidad ‘estatal’ (state) despierta el interés de los prestamistas y motiva a los bróker.

La amplia aceptación de la deuda permitió que los políticos pudieran pretender una solidez económica inexistente. Pronto el ingreso que genera la venta de bonos se hace indispensable para la supervivencia del gobierno y los políticos que viven de él.

Como un vicio. Venga más.

  • USB y los 40 Ladrones

En nuestro caso, ‘vender’ es una ironía. El gobierno no vende nada, pide prestado. El que vende el bono es el intermediario o bróker que representa al emisor de la deuda. Igual que al gobierno, a los bróker se le hace sumamente atractivo vender bonos de Puerto Rico. Tanto, que entre ellos mismos se revenden los bonos para aumentar sus comisiones. Violando la ley y a sus clientes.

La ganancia por la venta – la comisión – se queda en el bolsillo del intermediario. Como referencia, un 2% de comisión por ventas de $72 mil millones (deuda declarada al 2015) suman a más de $1.4 mil millones. $1,440,000,000.00 para el bolsillo de las casas de corretaje y el bróker que los representa.

Sumamente atractivo.

  •            ¡Arriba los Pobres!

El primer gobierno del nuevo milenio propone soluciones que se fundamentan en la teoría económica llamada Capital Social.  Las cosas se mejoran de abajo para arriba. O sea, primero los pobres. Se colocan $1,000,000,000.00 en una cuenta especial, un fideicomiso, para con los intereses que genere ese dinero, atacar la raíz del problema económico. Allegarles a los pobres acceso a las estructuras de poder y optimar las comunidades donde viven. Una magnífica idea.

Resuelto el problema de los pobres y el futuro desarrollo económico, se implementa un plan de ornato. Un plan que parte de un estudio sociológico que comprueba que las cosas que se dejan poner feas se ponen más feas.

  •         Aguacates y Mosquitos

Siembran palmas donde no las había y árboles en las aceras. Esculturas en la calle se llaman arte público. Se propone la rehabilitación de Santurce para contrarrestar el desparrame urbano. Se propone como solución a la transportación publica, la integración de todos los servicios de porteador, público y privado, con el tren urbano como eje del sistema. Más buenas ideas.

Entre tanto, mueren los incentivos federales, el Puerto de Las Américas sigue en Ponce soñando con los justos. Y la anémica producción agrícola enflaquece.

  • Verde Que Te Quiero Verde

Por el lado positivo se repartieron permisos de construcción sin detenerse por leyes necias de pasadas asambleas legislativas, ni por la interpretación vigente de la constitución, creando cientos de empleos temporeros. El gobierno de Puerto Rico se adentra al subrepticio mundo de las finanzas. Se introduce a la discusión pública un nuevo concepto financiero: Deuda Estructurada. Nada de qué preocuparse, explican los políticos. Es sólo una deuda extra-constitucional. Eso es todo.

Por alguna razón desconocida, ideas que funcionan en otras partes no funcionan igual aquí. La regresión económica detuvo el paso de un nuevo Santurce. La Alternativa de Transportación Integrado nació patituerta. Los porteadores privados nunca cualificaron para los fondos federales y nunca se asignó el dinero.

Buenas ideas todas. En teoría.

  • ¡Sorpresas Te Da La Vida!

El gobernador@ renuncia a su derecho de reelección. Con el tiempo se descubre que los mil millones del fideicomiso se esfumaron en alta mar como los barcos que traían el situado y lo del ornato quedó con la crisis de presupuesto del próximo gobernante. El mayor logro duradero fue la deuda estructurada ‘ilegal’.

Si tachas la inversión en arte público, el gobierno se sobregiró por más de $10 mil millones, en solo 48 meses. A razón de $230,000,000 en sobregiros mensuales. Estos son gastos que van más allá del presupuesto operacional de $9 mil millones. El ‘gobierno’ consumió casi $1,000,000,000.00 ¡mensuales! ¿En qué? ¿En qué se gastó? ¿Dónde está la obra? ¿Dónde está el dinero, si no hay obra? ¿Qué descubrió la gobernador@ que la llevó a tirar la toalla? ¿Qué fue lo que quiso proteger con su renuncia?

Al cierre del primer ciclo político del milenio, los viejos problemas insolubles vuelven a dirigir las campañas eleccionarias. El estatus regresa a ser el ‘issue’.

Y con ese trasfondo da comienzo el segundo ciclo político del milenio.

 Deuda heredada al 2000:                $27.5 mil millones.

Total deuda pública al 2004:          $37.8 mil millones.

Endeudamiento nuevo por año:    $ 2.5 mil millones.

 

  • Gobierno Accidentado

Lo único que necesita una economía para crecer es paz y tranquilidad. Como cualquier organismo. La sorpresa es el veneno de la economía.

El gobernador accidental, epíteto que le pusieron al recién electo, describe perfectamente el insólito cambio en la jefatura política del partido en el poder, el escabroso ascenso del candidato y los exiguos votos con que el partido retuvo la gobernación.

El tribunal escoge al gobernador y para todo lo demás los electores escogen el partido opuesto. Inicia la telenovela del gobierno compartido. Se confirman las sospechas de muchos. Lo dice el gobernante, lo dice la comisión nombrada, lo dicen los sabios, lo dice el pópulo:

Los programas de gobierno y otras menudencias, han excedido los ingresos que recibe el gobierno. Los políticos aceptan que ‘gobiernos previos’, sin mencionar nombres, han estado tomando prestado (vendiendo bonos) para cubrir las discrepancias.

La animosidad entre ciertos políticos de ambos partidos enmarca toda la conversación. El año fiscal 2005-2006 es un año de discrepancias emocionales.

  • Gobierno Repartido

Una vez todo el mundo está de acuerdo sobre los males que nos aquejan, la discusión política deja a un lado el complicado asunto de la economía y se enfoca en un debate sobre la verdad. Cada partido es dueño de la única verdad. Impera la negación.

Los criterios politiqueros prevalecen y no se aprueba un presupuesto operacional para 2005-2006. Pero al tener que implementar un presupuesto ficticio de tiempos pasados, se comienza a evidenciar los efugios que los gobernantes anteriores usaron para tapar el hoyo. El hoyo que la misma casta política,  con pleno conocimiento de la realidad económica, fue cavando. Sin distinción de partido o el líder político de turno.

El  debate sobre la legítima contabilidad no culmina hasta el siguiente año fiscal (2006-2007). Nadie aprueba un presupuesto y el gobierno central opta por cerrar las puertas.

Interesantísimo. Y se pone mejor.

  • No Queda Ni La Zurrapa

Buscando economías se celebra un referéndum eliminando la mitad de los puestos legislativos. Gana el referéndum, pero la Unicameralidad triunfante se engaveta en la legislatura por falta de votos. La legislatura aprueba una Asamblea Constitucional, el gobernador lo veta. Etc. Etc.

Se empieza a revelar el menosprecio de la clase política por el votante. Empieza a ser obvio que la legislatura primero protege sus intereses que los del país. Las promesas de campaña y los mandatos del pueblo dejan de importar. Nunca se consolidan los procedimientos administrativos a través del gobierno. Cada agencia protege lo suyo. ¿Está o no sin dinero el gobierno? La verdad auditada nunca se llega a conocer. Todavía no se sabe a ciencia cierta cuanto hay.

La economía, mientras tanto, espera por una anunciada reforma fiscal.

  • Los Tres Monitos

Después de tantos meses de demagogia, el gobierno repartido, supuestamente a ‘regañadientes’ aprueba el ‘ineludible’ impuesto al consumo: IVU. Pareciera una penitencia colectiva impuesta por el gobierno por el pecado del consumo desmedido. Cuando la realidad es que el gasto desmedido lo hicieron  los mismos que ahora imponen el impuesto.

Pero, hasta aquí los políticos (ambos partidos) están siendo nada más que irresponsables con los gastos. El próximo paso que toman los legisladores se acerca más a la definición legal de una operación criminal y la complicidad entre los partidos se hace innegable.

No existe partido o político que se pueda desligar de la responsabilidad por el debacle que están nutriendo. Cada ‘desacierto’ tuvo que ser aprobado por una Cámara, un Senado y finalmente la firma del gobernador de turno. ¡Ambos partidos! ¡Cada año! ¡Compartido el gobierno o no!

¿Cómo es que ninguno se dio cuenta de nada? ¿O será que se pusieron de acuerdo?

  •         Intereses Compartidos

Es como si ambos partidos siguieran un mismo libreto.  Como si responden a los mismos asesores / intereses financieros. O al menos, a los mismos intereses. Si están férreamente opuestos por el estatus, propuestas económicas, et al, entonces queda por encontrar ese ‘interés’ que comparten estos partidos.

Si la desaparición de los dineros generados por la venta de bonos es el tema que se repite, creo que podemos concluir que  el ‘interés’ que une estos partidos opositores es: ¡el dinero!

Veamos. En el mismo movimiento de imponer el IVU, ese gobierno compartido aprueba una nueva emisión de bonos (más préstamos). A la vez, se legisla la creación de una corporación pública fantasma (COFINA) que garantiza el repago de esos nuevos préstamos con los recaudos del nuevo (sales tax) IVU.

¡Comprometen el mismo dinero del impuesto que se aprobó para cuadrar el presupuesto! ¿En que mente cabe comprometer el dinero que necesita el gobierno para operar y usarlo en vez como garantía de repago en una especulación financiera? ¿Quien gana? ¿Quien pierde?

En una corporación privada esto se le llama fraude.

  • Los Magos de las Finanzas

El gobierno repartido comienza a repetir las mismas tácticas ruinosas que ayer criticaba. El sobregiro se sigue acumulando y la deuda estructurada crece y crece. ¿Entonces? Hay que preguntar,  ¿por qué tanta pelea entre los partidos hasta llegar a cerrar el gobierno, si a fin de cuentas terminan haciendo lo mismo? ¿O será que están, en combinación, creando el ambiente para que el país acepte el impuesto como algo inevitable?

La interpretación menos obvia pero obligada, es que toda esa contienda política no es más que una nebulosa para con la gritería encubrir que se duplicaba la deuda extra-constitucional, ilegal.  La desaparición metódica de miles de millones de dólares todos los años no pudo pasar desapercibido. Tuvo que ser a sabiendas de ambos partidos.

De 2004 a 2008 a los gastos operacionales de gobierno, los $9 mil millones por año aprobados por la legislatura ($36 mil millones), se le sumó otros $16 mil millones prestados, para un total de $52 mil millones disponibles. Y los ‘gastaron’ todo a razón de $1,000,000,000.00 ¡mensuales! ¿En qué?

El mismo patrón de ‘gastos’ que el pasado cuatrienio. Esta vez los gastos fueron aprobados por ambos partidos.

  • El Tubo del Drenaje

No se le puede robar al gobierno como se roba un banco, con caretas y pistolas.  La sanguijuela que más se usa para sangrar al gobierno son los proyectos de construcción. Mientras más Mega, mejor. Vender favores, como hacen muchos políticos, es juego de niños comparado con la construcción.

Cuando el gobierno (compartido aún) anuncia el Oleoducto, lo primero que vino a la mente es el Súper Acueducto. Un modelo de cómo robarle al gobierno sin riesgo de cárcel. Igual que el Tren Urbano que terminó costando el triple de lo estimado. La oposición civil al Oleoducto no detuvo el proyecto. La crítica multitudinaria y la defensa del tubo fueron tema de campaña. Con la promesa de desnucar el tubo, el gobierno vuelve a cambiar de partido.

Entretanto, la economía ilegal (subterránea) prospera.

Deuda heredada al 2004:            $37.8 mil millones.

Total deuda pública al 2008:        $53.7 mil millones.

Endeudamiento nuevo por año:  $ 3.9 mil millones.

 

  •         Ley 7

La corte regresa a la política. Esta vez es la corte federal y el mecanismo son acusaciones infundadas. El juez sin intereses políticos locales, que intervino, dictaminó lo que está llegando a parecer ser un presagio. “¡…habría que arrestar a todos los políticos!” Esta vez el gobierno no se comparte.

Arreglan la situación presupuestaria despidiendo 30,000 empleados públicos. Se recorta el déficit estructural impagable de $2 mil millones a $332 millones. Se le impone un  impuesto a compañías foráneas y se reduce la contribución sobre ingresos a la clase media.

Sin embargo las cosas no mejoran. ¿Por qué?

  • Bombo y Platillo

Porque la Ley 7 no arregló nada. Fue solo una movida para  promover la venta de más bonos. Se buscaron $16 mil millones de dólares adicionales, prestados. El engaño se evidencia al ver que el gobierno sigue ‘gastando’ el dinero prestado, sin reparo, con la misma desfachatez de los gobiernos previos. Igualito.

A pesar de unas fluctuaciones, el promedio de ‘gastos’ del 2001 al 2012 fue mil millones de dólares mensuales: $1,000,000,000.00 desaparecidos ¡todos los meses!

¿¡Por 12 años!? ¿Casualidad o componenda?

¡Señores! Más claro no canta un gallo. Pero la trama continua.

  • Agueybana al Rescate

Las farmacéuticas, sin incentivos para quedarse, emigran en busca de un mejor futuro. La válvula de escape socio/económico se reinstala. Pero ahora son familias de clase media que huyen, no los pobres. La población, por primera vez en siglos se deja de multiplicar.

Esta vez merma la base contributiva (la gente que tiene que pagar impuestos) y la deuda pública crece como el crédito de antaño. la pobreza colecciona los huérfanos de empleo.

Algún asesor financiero, con mente laberíntica, tuvo la magnífica idea de aprovechar nuestra condición territorial para ofrecer un innovador incentivo sin tener que pedirle permiso a los federales. Se invitan millonarios americanos a cubrir el déficit poblacional. Un cambio en la estrategia asimilista sin efectos palpables.

Para resolver el déficit presupuestario hay que inventarse otra cosa.

  • La Historia de Dos Tubos

Cumpliendo con la promesa de campaña se cancela el Oleoducto del Sur (del previo gobierno) justo antes de sembrar la tubería. Una tubería que resulta, no sirve ni para llevar agua. Pero eso no es lo que importa ahora.

Lo que llama la atención es que no pasan dos años, cuando el mismo gobierno anti Oleoducto, propone un Gasoducto que pretende resolver el mismo problema energético usando, igual, un tubo atravesando la isla. La diferencia, aunque irrisible, es que este nuevo tubo lleva gas fluido, una orientación geográfica diferente y mejor sobrenombre: Vía Verde.

Tres administraciones, cada vez con diferente composición partidista; 12 años gastando la misma cantidad de dinero cada mes; usando las mismas artimañas para encubrir la verdadera condición económica de la isla. Se esfuman miles y miles de millones todos años y ¿no hay ni un puente nuevo? Aquí hay gato encerrado.

No puede ser ‘una pura coincidencia’.

  • Cruz Yo Gano, Cara Tu Pierdes

Se sobrevive otro plebiscito/referéndum/consulta que burdamente pretende manipular la verdad, dejando inconcluso lo que pretendía concluir. La algarabía politiquera no deja ver que estamos avocados al precipicio financiero.

Sin intervención de corte alguna, con una estreñida mayoría, regresa ‘los buenos’ a gobernar. Como siempre las promesas de campaña se echan a un lado. La reducción en gastos y la promesa del legislador ciudadano se diluye en manipulaciones lingüísticas. La creación de los 50,000 empleos prometidos se logra condicionando la promesa a nuevos empleos, no empleos adicionales. Se coge prestado otros mil millones que desvanecen con el mismo acto de magia.

Lo que sigue está en la memoria reciente. Crece la ola migratoria. Los recaudos se vuelven a quedar cortos. Degradan los bonos, se ponen nuevos impuestos. Los nuevos impuestos no hacen mella y…

Así llegamos al absurdo presente, espacio en el tiempo que le corresponde al periodista.

  • Jalda Abajo

Lo bueno que tiene la historia es que no hace falta inventarse nada. Sólo se interpretan los eventos. La actividad de consumo no ha mermado. La economía subterránea subsiste a flor de piel y las megatiendas foráneas en la isla siguen siendo las más provechosas para sus cadenas multinacionales.

La crisis existe, no puede haber duda. Pero es una crisis fabricada durante 20 años, a propósito – con pleno conocimiento de causa y efecto – por la clase política. Con la única finalidad de mantenerse en control del aparato gubernamental, el manantial de la riqueza en Puerto Rico.

Desde hace tiempo.

  • ¿El Número Secreto? ¿Cuál Era?

Como mejor se puede entender la manera, a cuentagotas, que el gobierno revela la realidad de la situación económica del país es la ATH. Después de buscar todas las alternativas descubres que no te queda ni un centavo. Son revelaciones. Nadie imagina que este gobierno se pueda quedar sin dinero. Ni ellos mismos.

Este proceso de descubrimiento no es tanto indicativo de la incapacidad de todos esos señores, aunque en parte sí; es realmente indicativo de la maraña de leyes y reglamentos para la administración pública que imposibilitan una simple auditoría.  Como conocen los pastores de iglesias, si no hay auditoria, no se puede saber cuánto falta del diezmo tributado.

¡Ojo! Fueron los prestamistas los que cerraron la pluma del malgasto, no los políticos.

  •                         Ojos Que No Ven

Las acusaciones de ‘quien fue’ salpican hasta el más inocente. Las soluciones propuestas se resumen en alguna versión del situado. Todos los políticos esperan que venga un Chapulín (congreso) y los rescate.

Ninguno se atreve sugerir que quizás una parte de los $72 mil (o más) millones no se perdió. ¿Que quizás parte está oculto en alguna caja fuerte, física o virtual? ¿En Panamá o Gran Caimán? No es fácil esconder millones de dólares.

Todos los años leemos cómo tal o cual político es millonario pero nadie investiga cómo lo hizo. Es como si la política fuera un imán para el dinero. El sólo estar asociado a un partido implica que en pocos años te vas hacer rico.

La investigación se detiene con la imposibilidad de hacer una auditoria. Y nadie sabe nada. Como con el crimen.

  • La Cosa Nuestra

La realidad es que ambos partidos mayoritarios estuvieron por más de 12 años ocultando la disipación de miles de millones de dólares. Los opuestos se vilifican de palabra pero de obra hacen igual. Como si fuera un libreto ensayado, cada puesta en escena repite el escamoteo de dinero y venta de bonos con mayor confianza en el éxito.

Cada proyecto son conductos con salideros que empapan con dólares a sus colegas. Hasta en la farsa de las tuberías de gas vaporizan millones de dólares sin que nadie sepa ni dónde, ni en qué. Todos se justifican ofreciendo la pronta solución de los problemas que ellos mismos han creado.

Todos, al ser líderes, son materialmente responsables de los hechos aunque el acto criminal lo hayan cometido otros.

  •                El Zorro Velando Gallinas

La dificultad o inconveniencia es que es esa misma clase política gobernante la que tendría que implementar la solución que finalmente se estime resuelva o ataje la crisis. Crisis que ellos fabricaron.

También son ellos mismos los que tergiversaron el Legislador Ciudadano, engavetaron la Unicameralidad y rechazan consistentemente todo aquello que pueda ir en detrimento de su mejoría económica.

Son los mismos que amañaron plebiscitos, que manipularon estadísticas, que hicieron acrobacia con los informes financieros y que en general mintieron sin avergonzase. Actitud que se repite en ambos partidos.

No se puede confiar en ellos. Para nada. Punto.

  • Aunque Venga Disfrazado

Lo que hace esto históricamente más interesante es que son ellos mismos (sus fundadores y correligionarios) los que escribieron la constitución que nos gobierna. Cuando repartieron las bienandanzas, al ciudadano le dieron la oportunidad de votar por todas las posiciones electivas, de asambleístas municipales hasta el gobernador, una vez cada cuatro años. Todo lo demás se lo repartieron entre ellos.

Le añadieron a las legislaturas sillas por Acumulación, que solo representan los intereses del partido, a nadie más. Le obsequiaron a la minoría escaños legislativos para nadie se sienta rechazado, canalizaron el acceso a las estructuras de poder por vía de los partidos y se asignaron dinero del gobierno para celebrar elecciones sin tener que sacar de sus bolsillos.

Son los mismos.

  •                        Una Para Ti y Dos Para Mí

En otras palabras, el gobierno y las ventajas inherentes de tener control del mismo, es comarca de los partidos no del elector. La constitución no provee espacio para reprender un gobernador quitándole una cámara legislativa a mitad de su término. Ni escoger un Alcalde sin la coerción estridente de unas elecciones generales. Tampoco le hicieron cabida fácil a nuevos partidos políticos.

La mesa del juego eleccionario está cargada a favor de los políticos y sus partidos. No importa cuál sea. Al elector con su rúbrica solo le queda otorgar la autoridad constitucional a Guatemala o,  a Guatepeor.

De lo demás se ocupan ellos.

  • Ganó El Interés Que Le Tenía

Los partidos políticos en Puerto Rico ofrecen el servicio de resolver el problema del estatus; a sabiendas que la solución al problema que ofrecen no está en sus manos.  A sabiendas que elegirlos no va a resolver el problema y si no fuera por los propios partidos el estatus no sería un problema sino una situación.

Y los partidos le esconden al pueblo la realidad para asegurar su posición en las estructuras de poder. Bajo la ley federal esta actividad político/partidista se podría interpretar como una de crimen organizado.

En inglés eso se llama racketeering.  ‘Eso es precisamente lo que hacen los políticos’, diría aquel juez federal.

Cierto, si no fuera por los $72 mil millones escamados.

  • Buenas Intenciones

El único camino al cambio está empedrado con los  intereses de los partidos, los políticos de turno y los ricos que los gobiernan. Abogar por una u otra solución al problema fiscal es un ejercicio en desilusión.

Está demostrado que ninguno de los partidos va a implantar, ni un solo reglamento, que disminuya su centralidad en la vida de la isla. Si no lo han hecho nunca no lo van a empezar hacer ahora, no importa la supervisión fiscal que se pretenda imponer.

Los tramposos no dan tregua.

  Deuda heredada al 2008:            $53.7 mil millones.

Total deuda pública al 2012:        $70.3 mil millones.

        Endeudamiento nuevo por año:  $ 4.1 mil millones.

  •         Un Sábado Más

Nadie vendrá a socorrernos. Ninguna intervención federal, del congreso o el ejecutivo, llámese Junta o Comisión, va a salvaguardar los intereses de los puertorriqueños. No van a reponer ni un solo centavo de lo que nos han robado.

Los políticos norteamericanos van a curarse en salud ante la opinión pública norteamericana y van asegurarse que se pague cada centavo que se le debe a los fondos buitres norteamericanos. Los cientos de millones del Fondo de Retiro que botaron jugado en la bolsa de valores, no lo va a reponer nadie.

O sacamos pecho para defendernos o nos sentamos a mirar Ali Baba y sus huestes de ladrones destruir la isla que amamos.

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La Revolución Virtual y La Guerrilla Digital

Libro VI

  •                 Para Borrar el Pasado

No se puede confundir el estatus político con el bienestar social y económico. Esa es la mentira que nuestros políticos han querido vendernos como cierta. ¡El estatus de por sí no resuelve nada! Ni la estadidad llega con mejor gobierno, ni la independencia trae nuevas libertades.

El estatus que tenemos se llama Colonia. ¿Y qué? El estatus, sea cual fuere, solo delimita la base legal (jurídica) para crear y operar un gobierno. La revolución boricua tiene que partir de la realidad. No de una fantasía ideológica.

Nuestra revolución no es para cambiar el estatus. La estrategia es quitarles a los políticos el control sobre las estructuras de poder y colocarlo en las manos del ciudadano.

Simple. Pero no tan fácil.

  •         La Bastille

Sabemos quiénes son el enemigo del pueblo. Está claro que esta casta política tampoco es capaz de arreglar lo que dañaron. Y sabemos que mientras la casta controle las estructuras del poder político nada va a cambiar. Solo puede empeorar. Lo han demostrado. ¿Que nos queda?

Cualquier cambio a nuestra situación económica/política exige primero sacar a los buscones del poder. La única forma de quitarles el empleo a todos los atornillados es derrocando el gobierno.

Gracias a los tiempos modernos lo podemos hacer sin tirar un tiro ni matar a nadie.

  •         Manual de Procedimientos

Lo primero que tenemos que cambiar es la actitud.  Los puertorriqueños no estamos colonizados. ¡Somos ciudadanos de los Estados Unidos! Lo que es colonial es el gobierno. Y los políticos que sostienen ese gobierno son los colonizados. No nosotros.

El arma más poderosa que tenemos para defendernos es precisamente la ciudadanía americana. Y el recurso soberano al que tenemos derecho es la corte federal. Aprovechemos. La mejor defensa es el ataque.

Nuestra casta política está mendigando cuando debe estar denunciando la continua negligencia discriminatoria contra los ciudadanos que viven en la isla. Se debe estar demandando a los congresistas responsables por permitir que su gobierno colonial se haya robado $72 mil millones bajo sus narices.

Por cierto, ¿quien dijo que no se puede demandar al congreso/congresistas por discrimen?

  • Primera Prensada

La revolución contra los colonizados debe incluir dos tácticas. La primera tiene que ser la búsqueda del dinero robado. Donde está y quien lo tiene. Es detectivesco.  La lista de probables sospechosos son los líderes de los partidos, sus allegados y los donantes. No deben pasar de 200-300 nombres por partido.

Los que aumentaron su estado financiero en corto tiempo, los que viven un estándar de vida superior a sus ingresos declarados son sospechosos. ¿Propiedades? ¿Autos? ¿Actividades sociales?

Todo verificable con Hacienda y un teléfono con cámara.

  • Segunda Prensada

Lo segundo es compaginar esa lista depurada de posibles ladrones con los nombres de los dueños de cuentas ‘secretas’ en bancos de repúblicas vecinas. Los Papales de Panamá es solo una de las listas publicadas y tiene miles de nombres.

Nada mejor que un caso criminal para desterrar a un político para siempre. A falta de pan…, las sospechas se publican en las redes, a ver si por vergüenza o miedo abandonan la isla. La persecución con cámaras 24/7 de los sospechosos es una táctica común en situaciones de guerrilla política.

Tarde o temprano meten las patas y se delatan.

  • Regresemos a la Corte

Nuestros astutos políticos han creado leyes que los protegen de ser demandados por lo que hacen. Una buena idea si piensas hacer trampas y robar. Pero, esa astucia no los hace inmunes a la soberanía de la corte federal.

Las legislaturas de los últimos 16 años han sido totalmente irresponsables y negligentes aprobando presupuestos fatulos y gastos espurios. Hay que exigirle qué expliquen bajo juramento ¿cómo es que aprobaron gastos y prestamos por mil millones de dólares mensuales a sabiendas que no existían los ingresos?

¡Que devuelvan el dinero que robaron!

  •                             VSOP

El dinero es la razón por la que persevera esta casta política. Vamos a quitarle al gobierno el dinero del que ellos viven. El truco se llama flujo de caja.

Vamos a convertir la merma de ingresos existente en una sequía. Dile a tu jefe que reduzca o detenga los descuentos mensuales por contribuciones. La ley exige que declares y pagues, no cómo lo pagas.

Empecemos a ser conscientes de lo que le estamos dando al cesar. La Loto es un impuesto disfrazado. Compra la Tradicional. Las compras por internet no pagan IVU. Apoya a Amazon en vez. Ni el mabí, ni el agua de coco pagan IVU. Apoya el comercio que no paga IVU. Evita la lata. Etc.

Es con dinero que ellos se pagan los carros, las casas, choferes, sirvientes y las vacaciones por Europa.

  •  Otro Tsunami

Estas tácticas y las otras tantas que surgirán como parte de la revolución, deben realizarse simultáneamente. Una guerrilla. En todas partes a la vez. No hay que esperar por nadie. No hay que pedir permiso. No hay jefes. Lo vimos en Túnez y veinte sitos más. ¡No hay partidos!

¡Todos podemos ser revolucionarios! Armados con inteligencia e integridad. Cada cual hace lo que mejor puede aportar. Los abogados harán lo suyo, los estudiantes que investiguen, el trabajador que vele por su dinero. Hay que hacer que esos pillos se vayan. A las buenas o a las malas. Sin tregua.

Surgirán nuevos líderes y organizadores. No hay que buscarlos. La espontaneidad y lo imprevisible siembra terror en el corrupto. Y va a lograr que los ricos, temiendo al populacho, le dé la espalda a la claque que nutrieron.

Es lo mucho y lo corridito lo que los va derrotar.

  •         Lo Mío es Mío

Las ratas saben cuando abandonar el barco y tenemos que estar preparados para el momento que los políticos vayan corriendo al congreso a entregarles el difunto ELA acompañado de mentiras.

No vamos a constituir un nuevo país o estatus. Solamente las reglas de cómo vamos a jugar de ahora en adelante. El documento tiene que incluir los derechos ciudadanos por encima de los partidos políticos.

Lo deben elaborar las sociedades civiles, conocedores de cada área. ¡Sin la ayuda de los políticos! El documento final lo puede componer una sociedad legal civil, sin necesidad de muchas reuniones, ni grandes asambleas.

Los planos para una gobernanza que haga florecer nuestro recurso natural más valioso. Un gobierno de nuestra gente, para nuestra gente. Aquí y ahora.

¿Y el congreso? ¡Que aprenda a respetarnos!

 


La Historia Económica de Puerto Rico

© 2016 José [Pepe] Orraca-Brandenberger

Calle SanSebastian, San Juan, Puerto Rico

pepeorraca@aol.com

Reservados por © Pepe Orraca todos los derechos de esta edición.

Diseño de portada y carícatura del Prólogo • Arturo Yépez

Diseño de la edición • Néstor Barreto

Interesados en reproducir partes de este libro, incluyendo la

portada, favor de consultar con el autor-editor.

Impreso en PR • 2016

 

 

Pepe Orraca es un reconocido guionista y realizador cinematográfico. Su obra audiovisual, creada para los mercados Latinos de los Estados Unidos, Centro, Sur América y el Caribe, ha sido premiada internacionalmente.

Su labor como ensayista se ha publicado en El Nuevo Día, en Puerto Rico y en el Atlanta Latino, del estado de Georgia. Ha publicado el Plan Integrado para el Desarrollo del Cine (1992) y La Ley, el Cine, y la Realidad (2004).

En el 2006, ansioso por comprender qué es una ‘deuda estructurada extra constitucional’, comienza a escribir su blog: La Terapia de Pepe Orraca. (www.pepeorraca.blogspot.com)


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