La alta dirección de la Guardia Costanera de Estados Unidos, de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y el asesor de Casa Blanca en asuntos de Seguridad Nacional, Tom Bossert, visitaron ayer Puerto Rico y reconocieron la magnitud de los retos que enfrenta la Isla para reponerse del huracán María -el más violento en casi un siglo- pero de igual modo prometieron proveer los recursos necesarios para afrontar la devastación.

Minutos después de su reunión con los oficiales del gobierno federal, el gobernador Ricardo Rosselló enfatizó que para evitar una crisis humanitaria en Puerto Rico, el gobierno federal debe garantizar que se reciba cada centavo correspondiente a los daños, sin que la condición territorial limite esa ayuda.

El Congreso, por su parte, trabaja en un proyecto con una asignación de cientos de millones de dólares para asistir a Puerto Rico. El gobernador dijo, además, que escribirá una carta al gobierno federal para solicitar que se flexibilice el uso de fondos “para atender la funcionalidad del gobierno, atender la emergencia y atender cualquier eventualidad que pueda ocurrir dentro de la catástrofe como un problema de salud pública, como un colapso de una represa o el colapso de infraestructura vial”.

Rosselló contestó, a preguntas de EL VOCERO, que espera en las próximas 24 o 48 horas una respuesta afirmativa del gobierno federal en cuanto a eximir a Puerto Rico del requisito de pareo de fondos locales, al igual que se hizo con Islas Vírgenes. Se supo, además, que se tramita la disponibilidad de préstamos federales a intereses bajos.

Las autoridades locales recibieron apoyo verbal de algunos congresistas. “Es importante para mí haber venido aquí en persona y regresar a Washington a hablar con mis colegas de que esto no fue una tormenta… son tres: la tormenta Irma, la tormenta María y la tormenta que ya existía con la condición fiscal del territorio y los desafíos económicos que enfrentaba la Isla”, reiteró el senador republicano por el estado de Florida, Marco Rubio, acompañado de la comisionada residente en Washington D.C., Jenniffer González.

Dependencia de los puertos

González informó que el puerto de combustible en Yabucoa sigue cerrado, al igual que el de Ceiba y Fajardo. Esa es precisamente una de las cosas que complica la respuesta a la emergencia en Puerto Rico, mencionó el comandante de la Guardia Costanera, Paul Zukunft. “Dependemos de los puertos marítimos y aeropuertos para recomponer los daños que ha causado este terrible huracán en Puerto Rico”, dijo.

Los daños a la infraestructura pública y a las residencias superan “por mucho” los $3,000 millones que se perdieron a causa del azote del huracán Georges, en 1998, según el secretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Ramón Rosario.

En menos de dos semanas, el administrador de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), Brock Long, visitó la Isla por segunda vez y prometió que Puerto Rico “obtendrá lo que necesita para recuperarse”.

“No queremos que Puerto Rico, que es parte de Estados Unidos, se convierta en una situación de crisis humanitaria”, comentó, por su parte, el gobernador.

Los rescates a personas en áreas inundadas o lugares donde escasea la comida y el agua superan 5,500, informó Rosselló. Aunque reconoció que la peligrosidad en términos de inundaciones había pasado, no así “la peligrosidad” por escasez de comida y agua en refugios y municipios remotos.

guardia nacional maria

Carlos Rivera Giusti / EL VOCERO

El gobernador todavía tenía dificultades de comunicación con algunos municipios, como Lares, donde cientos de cadáveres del cementerio se salieron de sus tumbas y se encontraban esparcidos en la tierra. “Es una situación bastante grave y crítica, yo desconocía de la misma hasta que usted me la trajo”, contestó a preguntas de la prensa.

En cuanto a la represa del Lago Guajataca, en la cual se identificó una rotura, Rosselló dijo que están a la espera del informe de los ingenieros para determinar cuáles medidas de mitigación van a tomar y conocer el riesgo de colapso que representa.

Propuestas para infraestructura

Asimismo, Rosselló pidió al director de la Autoridad de Alianzas Público Privada (AAPP), Omar Marrero, que se inicie un proceso para tramitar de forma expedita concesiones de infraestructura y servicios públicos a compañías privadas, con la idea de reconstruir con rapidez. Se utilizará el mecanismo de “propuestas no solicitadas”, que dispuso el gobierno mediante enmiendas a la Ley de APP, lo que supone que las compañías trabajan sus propios estudios de viabilidad.

“La idea de esto es que sea el mismo sector privado el que vea la devastación y mire a ver si hay una solución para Puerto Rico”, comentó Rosselló, quien solicita ayuda en los campos de acueductos, telecomunicaciones y energía eléctrica.

Por su parte, Marrero comentó que aunque el Plan de Transformación de la Autoridad de Energía Eléctrica -trabajado en conjunto a la Junta Federal de Control Fiscal- se enfocaba en la concesión de infraestructura de generación, eso se tendrá que ampliar tras el azote de María. Es momento de pensar, dijo, en concesiones para la infraestructura de transmisión y distribución. “Hay mucho interés… Había interés previo a María”, comentó a EL VOCERO.

La AAPP ya ha recibido 14 propuestas no solicitadas hasta hace una semana en el sector energético, de transportación y tecnología, lo que esperan aumente considerablemente.