EL CURSUS HONORUM | bambinoides.com
Martes 14 Enero, 2014 18:46

EL CURSUS HONORUM

El Cursum Honorum era como se le llamaba a la carrera política romana, que llegó a su máximo esplendor  durante la República. Quien ostentaba este título establecía un orden y una jerarquía a seguir  de las magistraturas, además, de indicar cómo cumplirlas. Para poder optar a ellas, lo primordial era ser un ciudadano romano que gozara de plenos derechos o Civis Optimo Iure. El origen  proviene de la monarquía, cuando el rey acaparaba todo bajo su mandato. Una vez que esta figura desaparece, sus poderes  se separan y las competencias religiosas recaen a un sacerdote llamado Rex Sacrorum, mientras que el resto de las competencias recaen a dos cónsules o praetores, que eran: el comandar el ejército, el mantener el orden dentro de la ciudad, tener que ejercer la jurisdicción civil y criminal, el poder convocar el Senado y la Asamblea Popular y para finalizar, eran los encargados del censo y de compilar las listas de los senadores.

Estos poderes autocráticos tenían ciertos límites como era la duración determinada de los cargos a un solo año; eran colegiados y eso significaba que había más de un magistrado con idéntico poder que se podía oponer a las acciones de su compañero cuando estas fueran dañinas para el Estado y la ciudad; estaba totalmente prohibido ejercer dos magistraturas diferentes a la vez y además no se podía repetir la misma magistratura en un plazo inferior a diez años; se establecieron una edad mínima para acceder a las magistraturas, dependiendo de la que fuera sería una edad u otra; y finalmente, se ordenaban jerárquicamente para que no se pudiera acceder a una determinada magistratura sin antes hacer ejercido en las precedentes.

Fue en época republicana y con el aumento de las exigencias del Estado cuando se van creando progresivamente nuevas magistraturas, que se reglamentaron legalmente en el siglo II a.C. Para comenzar el Cursus Honorum, el joven romano tenía que haber terminado su educación superior, y realizar un servicio en las funciones auxiliares urbanas y en la legión.

El paso previo para iniciar la carrera política para el joven patricio romano era el Vigintisexvirato. Eran seis colegios distintos de magistraturas menores, y era necesario ejercer una de ellas para poder aspirar a la Cuestura. Al principio eran asignadas por el Pretor, pero desde finales del siglo V a.c. eran electivas y las tribus asumían elegir a los candidatos de cada año. Algunos de estos cargos eran:

  • III uiri Monetales (289 a.C.): eran los encargados  de acuñar moneda en el Templo de Juno.
  • III uiris capitales: poseían amplias competencias penales.
  • Tresuiri nocturni: se ocupaban de la vigilancia nocturna de Roma.

El cargo político más bajo pero el primero en ejercer era la Cuestura. Su origen no está del todo claro pero se cree que se creó en el 509 a.C. En un inicio fueron dos los cuestores, que se encargaban de la administración del Estado. Con el paso del tiempo su número varió, siendo cuatro en el año 267 a.C. y estos dos últimos se crearon para que llevaran y ayudaran en los temas militares. Luego bajo el mandato de Sila pasaron de ocho a veinte, con Julio César se duplicó ese número  pero bajo el mandato de Augusto se estableció que fueran un total de veinte cuestores. Era un cargo anual, tal y como ya se ha dicho, y la edad mínima para poder optar a ella era treinta años. Ocupaban un lugar subordinado pues dependían del Senado y no tenían capacidad para dirigirse al pueblo. Al principio eran elegidos por el Senado, aunque posteriormente fueron los Comicios Tributos los encargados de ello. Sólo poseían la Potestas o la capacidad de poder ejercer sus funciones que era el cuidar y controlar el tesoro del Estado.

El siguiente paso en la carrera política era el cargo de los Ediles. En un inicio se creó los Ediles Plebeyos en el año 496 a.C., que surgieron, al igual que la figura del Tribuno de la Plebe, tras las disputas surgidas entre los patricios y los plebeyos en el siglo V a.C. durante las cuales, la plebe se retiró al Monte Sacro, que se encontraba cerca de Roma, y amenazó a los patricios y sobre todo al Senado, con fundar una nueva ciudad plebeya si no mejoraba su situación. Los encargados de elegir a estos dos Ediles Plebeyos era los Comicios Tributos, y la edad mínima era treinta y seis años. Posteriormente, en el año 366 a.C. aparecen los Ediles Curules, que eran patricios, y su nombre venía en honor de la sella curules. Las funciones que tenían que hacer eran encargarse de la seguridad de la polis y de los templos de Roma, la distribución del trigo, el mantenimiento de las calles y su salubridad y de la organización de los Ludi Maximi.

La Praetura suponía la primera magistratura de las superiores y estaba por encima de las que no tenían imperium, que era el poder de mando civil y militar. Aparece en el mismo año que los Ediles Plebeyos, en el 366 a.C., pero ésta se creó para que asumieran funciones pertenecientes a los cónsules, siendo su “collega minor”. El primero que aparece fue el Praetor Urbanus, siendo el encargado de la administración de la justicia en la ciudad. La multiplicación de sus funciones y la llegaba de extranjeros a la ciudad de Roma, hizo que en el año 242 a.C. apareciera el Praetor Peregrino, que se encargaría de la administrar la justicia entre los ciudadanos y los extranjeros (inter cives et peregrinos). En el 227 a.C. aparece otros dos Pretores para la administración de las provincias de Sicilia y Cerdeña, y otros dos para las provincias de Hispania Citerior y Ulterior en el año 197 a.C. El número de representantes de este cargo se fue ampliando puesto que con Sila pasaron de 6 a 8, con Julio César subieron a 16 y durante el imperio a 18. Al final, no sólo se encargaban de la justicia en sus respectivos territorios sino que también podían mandar sobre el ejército, convocar y presidir el Senado en ausencia de los cónsules o a instancias de éstos, podían presentar proyectos de ley, presidir la elección de magistrados menores y presidir los tribunales tanto civiles como penales. La edad mínima para ejercer de Pretor eran los 39 años, y era elegido por los Comicios Centuriados. Sus derechos honoríficos fueron los mismos que el de los cónsules, puede disfrutar del Triunfo Romano, ceremonia que se realizaba tras una gran conquista, y participar en el epónimo, que es derivar un nombre de persona a un pueblo, lugar o cualquier concepto u objeto como un período de tiempo. Tenía derecho a 6 littores, que eran 6 hombres miembros de una especie de servidores que iban con un palo delante del Pretor y que lo protegían, a la Sella Curulis y al uso de la Toga Praetexta

El cargo que le seguía y que tenía mayor importancia el Consulado. Su origen se establece en el paso de la monarquía a la República, en el 509 a.C. La elección de los 2 Cónsules se realizaba a través de lo Comicios Centuriados, presidida por un cónsul o dictador. Era una magistratura anual y colegiada, que además poseía el imperium puesto que su función primordial era el comandar a los ejércitos, enrolar tropas, normar oficiales y el gobierno civil de la ciudad, sobre todo de las provincias. También podían convocar el Senado, los Comicios Centuriados y los Tribunados. La edad mínima para acceder era 42 años, y eran elegidos los 2 a la vez por los Comicios Centuriados, con una duración en el cargo de un año. Sus derechos honoríficos era el uso de la Toga Praetexta y la sella curules. Llama la atención que en un inicio sólo pudieron acceder a ella patricios, pero en el año 367 a.C. fue dividida entre las dos clases sociales romanas.

La Censura era le cargo más alto del Cursus Honorum en si. Aparece en l año 443 a.C. siendo 2 los representantes de este cargo, elegidos cada 5 años por los Comicios Centuriados. Sólo podían acceder los hombres mayores de 44 años y que fuera ex – cónsules. A diferencia de los otros cargos ya nombrados, su duración en el cargo era de un año y medio. Eran los encargados de realizar el censo de los ciudadanos, de recoger en una lista los senadores romanos e incluso se encargaban de las obras públicas. Poseían el Cura morum, por la cual, podían relegar a alguien a una condición inferior si no hubiese prestado el servicio militar.

Por encima de este cargo, y como algo excepcional, estaba la Dictadura. Aunque era el cargo más alto del Cursus Honorum, no se realizaba a no ser que fuera extremadamente necesario.  No era un cargo electivo ni colegiado, y su duración era de una duración máxima de seis meses. En un principio estaba reservada para los patricios, creándola en el año 501 a.C. Era el Senado quien designaba a una persona para este puesto, y durante ese tiempo tenía plenos poderes y mandaba sobre el ejército y una vez pasado el peligro tenía que dejar su puesto. Era lo más parecido a la figura del antiguo rey, y por ello, la aristocracia romana puso todos los medios para que ninguno que pudiera acceder a ella consolidara su poder.

El siguiente cargo, aunque no formara parte del Cursus Honorum en sí, tenía una gran importancia y era la figura del Tribuno de la Plebe. Puesto que era llamativo el enorme poder que acumulaba. Fue concebido como un órgano de defensa de los plebeyos contra los patricios, y se elegían durante los Concilium Plebis y eran integrados en la constitución romana a través de los Comicios Tributos. Se data su origen en el año 496 a.C. y en un inicio sólo eran dos los elegidos para representar el cargo anualmente. Al final serán un total de diez los tribunos. Lo más llamativo del cargo es que era el único al cual no había una edad mínima para presentarse, y que a ellos sólo podían acceder los plebeyos, nunca los patricios. Sus competencias eran muy amplias, podían iniciar procesos judiciales, aprobar leyes e incluso podían convocar el Senado y al pueblo. Al tener un carácter sacrosanto, les hacían inviolables (intocables) durante su mandato y podían incluso vetar a un cónsul, censor o dictador, era el llamado intercessio. Su persona podía ayudar a un plebeyo en algún problema que tuviera con un magistrado prestando el auxilium, lo que significaba la cancelación de cualquier medida que se hubiera tomado en su contra. Tal era su poder que podía paralizar la vida de la ciudad si éste lo quería. Pero todo este poder tenía un límite, ya que sólo lo podía ejercer en la ciudad y a un radio de una milla en torno al pomerium, traspasados estos límites no era efectivo.

Más información:

  • Istituzioni pubbliche dei Romani, de Giovanni Ramilli. Tipologia Antoniana- Padova
  •  Storia Romana de Giovanni Geraci y Arnaldo Marcone. Editorial Le Monnier
  •  Historia de Roma de Francisco Javier Lomas

 

 Por Herminia Medina, historiadora especializada en Historia Antigua. | losojosdehipatí.com.es


The views expressed are not necessarily those of the publisher or bambinoides.com. Images accompanying posts are either owned by the author of said post or are in the public domain and included by the publisher of the blog bambinoides.com on its initiative.

Subscribe to our Newsletter


Escoja al menos una:

Después de enviar...
Verifique su buzón de correo electrónico.

Para modificar o editar la suscripción activa favor usar el enlace en fondo página del boletín recibido mediante correo electrónico.

Gracias por suscribirse.
WP-Backgrounds Lite by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann 1010 Wien
Confrontando la información, - el pasado y el presente...
"Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro". (Confucio)