Bases filosóficas de la felicidad cristiana durante el medioevo | bambinoides.com

Bases filosóficas de la felicidad cristiana durante el medioevo

“Sobre la vida feliz” de San Agustín

 

Diego Andrés Martínez Rúa –

Agustín presenta una narración que abre caminos hacia la comprensión de la “sabiduría” en términos de dualismo platónico.

Desde sus inicios presenta la filosofía como aquella herramienta que abre espacios en “la vida dichosa”. La filosofía, dice Agustín en su dialogo, es un peregrinar hacia mares insospechados, errando lejos de casa para encontrar luego el hogar.

El océano en este sentido se abre en todas las direcciones como morada ideal. Los navegantes en estas aguas bravías entrevén “tierra firme”, sinónimo en Agustín, de “vida feliz”. Entre el océano y la tierra se yergue el abismo de la misma vida que fluye como agua sin serlo.

La palabra alcanza desde la voz a susurrar otro mundo. Y ese otro lado es una enseñanza, son dos lados de una misma comprensión, pero cada lado enseña porque “más vale creer a los que enseñan que a los que mandan” (Agustín. De la vida feliz. Cap. I, núm. 4).

Agustín ha heredado un mundo dividido. Universo de pares. Para concebirse entonces a Dios desde la división, debe despreciarse toda materia.

Tal vez haya algo más perfecto del otro lado del mar. “No piso aún terreno firme, pues fluctúo y vacilo en la cuestión del alma”. (Agustín. Id. Cap. I, núm. 5). ¿Cuál es la tierra que nos apetece? Tal vez la vida no sea lo contrario a la muerte.

En cambio, la sabiduría, desde una mirada de opuestos, tenga otro rostro tierra. Agustín sabe que hay cuerpo y alma, pero indaga sobre si hay algo más allá en pro de la perfección del hombre. No se trata en este sentido solo de alimento que nutre cuerpo y alma, sino de fruto, en el sentido del vientre que todo lo contiene y que el santo identifica con Dios, lo estable, aquello que conserva, según las palabras del santo, “frugalidad y templanza”.

Si se concibe el mundo desde la bipartición que propone Platón, entonces aquel que desea lo otro, es decir, lo que no posee, es entonces un infeliz, al igual que aquel que reúne todo guiado por un afán desbordado. Los bienes al igual que los fantasmas terrenales se desaparecen en la ilusión, de ahí que los hombres que aman lo que no tienen, no sean dichosos porque aman lo efímero y fugaz.

Solo puede ser feliz el que se ciñe bajo lo estable que se halla en Dios, es decir, quien tiene a Dios. Agustín en boca de un niño pone unas magníficas palabras: “a Dios posee el que tiene el alma limpia del espíritu impuro” (Cap. II, núm. 12. Id). Y Dios desde la filosofía es asunto de verdad, y la verdad es asunto de palabra, y la palabra no pasará, es en esencia lo más eterno.

Dios se alza entonces como la verdad que otorga bienaventuranza a los que la acogen, buscan y encuentran.

Estos hombres preparados Agustín los llama los “castos”, el primer indicio de la vida feliz se halla aquí, en el encuentro con la verdad desde la castidad, no la castidad entendida como libertad de concupiscencia, sino mejor, como cualidad de pureza interior, de despojo, de despatriado de sí mismo.

De ahí que exprese el santo en un sentido moral “a Dios nadie lo posee, sino que, cuando se vive bien, Él es propicio; cuando mal, es adverso…” (Cap. III, núm. 19. Id).

La bienaventuranza en este sentido remite al encuentro con la felicidad, que no se halla en otra cosa que en el encuentro con la divinidad, la luz adversa a la caverna, el resplandor del mundo perfecto.

No en vano Agustín en su dialogo señala que “el buscador de Dios también es feliz” (Cap. III, núm. 21. Id), ya que lo tiene propicio.

El sabio es el que entiende la necesidad de Dios desde la complementariedad. No apeteciendo más de lo que se tiene. La miseria es así, la carencia de sabiduría, semejante a la indigencia como necedad sin Dios. Esta última verdad puesta en boca de Mónica es significativa. La mujer rezagada de la época es conocedora de los secretos que apetecen al “logos” de los iniciados.

Esta proposición se yergue en el clímax cuando se exclama en el dialogo: “porque la máxima y más deplorable indigencia es carecer de la sabiduría, y el que la posee, todo lo tiene” (Cap. IV, núm. 27. Id). Idea tajante que muestra el evidente cristianismo del autor con ideas paralelas al del libro de la “sabiduría” del antiguo testamento que habla de la única sabiduría que viene de Dios.

La sabiduría es la plenitud en último como punto medio. Es equilibrio de partes que occidente ha dividido desde una comprensión racional heredada de Alejandría. La estulticia es la penuria que semeja las cavernas, o mejor aún, la oscuridad neoplatónica.

La vida feliz ha de consistir en esta travesía, un compromiso con lo pleno. Es plenitud, desde la mística de Agustín, no como palabra, sino como experiencia viva de lo feliz. Los conceptos suelen aparecer desde la réplica y no desde el modelo. Las palabras remiten a sombras que desaparecen. La frugalidad es la madre de la virtud en la medida en que desde el meta-lenguaje expresa un proceso vivo aislado de la palabra, el concepto, el signo, la marca, o como señala Sloterdijk, el tatuaje.

Según ello, una de las tesis más centrales planteadas por el autor se puede expresar en. “la sabiduría, es, pues, la mesura del alma, por ser contraria a la estulticia, y la estulticia es pobreza, y la pobreza, contraria a la plenitud” (cap. IV, núm. 32. Id).

No se trata de una pobreza en términos de posesión material, sino en términos de deseo interior. La plenitud también debe ser asumida con la modestia, lo que Agustín llama “la moderación de ánimo”. El equilibrio propio de los orientales.

La no alcanzada felicidad presupone de entrada el punto medio, el anhelo, la sed sin ser aún del todo seca. La mitad entre el lado de allá y el de acá.

Según la idea anterior, se puede extraer lo que sea tal vez el argumento central del texto sobre “la vida feliz”, en las siguientes palabras contundentes y precisas: “la vida dichosa, consiste en conocer piadosa y perfectamente por quién eres guiado a la verdad, de qué verdad disfrutas y por qué vinculo te unes al sumo modo” (cap. IV, núm. 35. Id). Es decir, por cuál fuerza somos aislados de la vía dóxa y nos encaminamos hacia la trascendencia divina.

Esto es entonces la vida feliz. Lo perfecto es una sed de luz, una perfección de Dios, se elevan los ojos hacia el arriba del monte.

 

 


Monografías | Diego Andrés Martínez Rúa


The views expressed are not necessarily those of the publisher or bambinoides.com. Images accompanying posts are either owned by the author of said post or are in the public domain and included by the publisher of the blog bambinoides.com on its initiative.

Leave a comment

You must be Logged in to post comment.

© 2012-2017 - Copyright - bambinoides.com is not liable for the content of external web pages

© 2012-2017 - © Copyright / Copyright Disclaimer Under Section 107 of the Copyright Act 1976, allowance is made for "fair use" for purposes such as criticism, comment, news reporting, teaching, scholarship, and research. Fair use is a use permitted by copyright statute that might otherwise be infringing. Non-profit, educational or personal use tips the balance in favor of fair use. / Derechos Reservados & CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD: bambinoides.com (El BLOG), tiene un carácter divulgativo, informativo y de entretenimiento, poniendo a disposición de todos, informaciones, noticias, reportajes, material audio-visivo y gráfico de contenido variado y sugestivo con el único interés de provocar un sano debate entre amigos e interesados. De no ser especificado, los artículos, comentarios y/o introducciones son escritos y propiedad de Antonio-"Bambino" Maldonado-Boschetti (indistintamente con siglas AMB - ◊◊B◊◊). Además, en EL BLOG se evidencian vínculos y se divulga información originaria de numerosas fuentes por lo que ni El BlOG ni Antonio-"Bambino" Maldonado-Boschetti son particular y específicamente responsables del contenido de aquellas.-- USO JUSTO (Fair Use): Descargo de Responsabilidad: bambinoides.com y/o Antonio-"Bambino" Maldonado-Boschetti (AMB/◊◊B◊◊) no es (son) propietario de la mayor parte de los audios-vídeos que forma parte de la Galería de Vídeos de bambinoides.com los cuales pertenecen a numerosos autores, artistas y/o productores. Aviso y reclamo que los derechos de autor bajo la sección 107 del Copyright Act 1976 (USA) permiten el uso y divulgación de este material con “USO JUSTO” para propósitos tales como crítica, comentario, noticias, enseñanza, becas e investigación. El “USO JUSTO” (Fair Use) es un uso lícito y permitido por la Ley de Derechos de Autor, que de lo contrario podría constituir una violación. El uso sin fines de lucro, educativo, noticioso o informativo, o personal inclina la balanza a favor del “uso justo" por parte de bambinoides.com.-- La información y el contenido "multimedia" publicado por EL BLOG son de carácter público, libre y gratuito. Pueden ser reproducidos con la obligatoriedad de citar la fuente: http://www.bambinoides.com y a cada autor en particular. -- Los comentarios y reacciones de los lectores publicados en los "posts" son de la entera responsabilidad de quien los emite; EL BLOG intenta implementar un mecanismo de auto regulación y/o puede decidir no publicar comentarios que constituyan abuso o que lesionen el buen gusto y los derechos de otros. -- Se pueden enviar colaboraciones gratis directamente a bambino@bambinoides.com quien se reserva el derecho de publicación.
All photos accompanying posts are either owned by the author of said post or are in the public domain and included by the blog bambinoides.com on its initiative.

Creative Commons Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0 International License. Bambinoides.com está disponible bajo una licencia “Creative Commons” Reconocimiento-No comercial 4.0. Cualquier reconocimiento debe ser a bambinoides.com y a cada autor/publicación en particular.

WP-Backgrounds Lite by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann 1010 Wien
Confrontando la información, - el pasado y el presente...
"Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro" (Confucio)
“La historia es en realidad el registro de crímenes, locuras y adversidades de la humanidad” (E. Gibbon)