Abusos en la Iglesia: El Papa exige a los obispos de todo el mundo “asumir clara y lealmente la tolerancia cero” ante los abusos a menores | bambinoides.com

Abusos en la Iglesia: El Papa exige a los obispos de todo el mundo “asumir clara y lealmente la tolerancia cero” ante los abusos a menores

Carta del Papa Francisco a los obispos de todo el mundo

Bergolio les pide “el coraje necesario” para que “tales crímenes no se repitan más”

“No dejemos que les roben la alegría, cuidémosla y ayudémosla a crecer”, subraya Francisco

(Jesús Bastante).- “No dejemos que les roben la alegría. No nos dejemos robar la alegría, cuidémosla y ayudémosla a crecer”. El Papa Francisco ha instado a los obispos de todo el mundo a tener “el coraje necesario” para “implementar todas las medidas necesarias para proteger en todo la vida de nuestros niños”.

En una carta enviada con motivo de la Jornada de los Santos Inocentes, y que ha sido hecha pública hoy, Bergoglio clamó por la “tolerancia cero” en los casos de abusos a menores. “Que tales crímenes no se repitan más. Asumamos clara y lealmente la consigna ‘tolerancia cero’ en este asunto“, incidió el Papa.

En la carta, Francisco invita a los obispos a escuchar “el llanto y el gemir de estos niños” y también de la Iglesia, que “llora no solo frente al dolor causado en sus hijos más pequeños, sino también porque conoce el pecado de algunos de sus miembros”.

“El sufrimiento, la historia y el dolor de los menores que fueron abusados sexualmente por sacerdotes. Pecado que nos avergüenza. Personas que tenían a su cargo el cuidado de esos pequeños han destrozado su dignidad”, denunció el Santo Padre, quien pidió perdón “por el pecado de omisión de asistencia, el pecado de ocultar y negar y el pecado del abuso de poder”.

Francisco repasó las dramáticas situaciones que afectan a millones de niños en todo el mundo, denunciando que 75 millones de niños han tenido que dejar la escuela por la crisis o las emergencias, o que el 68% de las víctimas de la trata sexual son menores.

“Vivimos en un mundo donde casi la mitad de los niños menores de 5 años que mueren lo hacen a causa de la malnutrición“, denunció el Papa, quien añadió que este año 150 millones de chicos y chicas “viven en condiciones de esclavitud”.

Respaldado por el último informe de UNICEF, Francisco advirtió de que “si la situación mundial no se revierte, en 2030 serán 167 millones los niños que vivirán en la extrema pobreza, 69 millones de menores de 5 años morirán entre 2016 y ese año y 60 millones de niños no asistirán a la escuela básica primaria”.

 


Carta del Papa Francisco a los obispos de todo el mundo sobre los niños con ocasión de la festividad de los santos Niños Inocentes

Querido hermano:

Hoy, día de los Santos Inocentes, mientras continúan resonando en nuestros corazones las palabras del ángel a los pastores: «Os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador» (Lc 2,10-11), siento la necesidad de escribirte. Nos hace bien escuchar una y otra vez este anuncio; volver a escuchar que Dios está en medio de nuestro pueblo. Esta certeza que renovamos año a año es fuente de nuestra alegría y esperanza.

Durante estos días podemos experimentar cómo la liturgia nos toma de la mano y nos conduce al corazón de la Navidad, nos introduce en el Misterio y nos lleva paulatinamente a la fuente de la alegría cristiana.

Como pastores hemos sido llamados para ayudar a hacer crecer esta alegría en medio de nuestro pueblo. Se nos pide cuidar esta alegría. Quiero renovar contigo la invitación a no dejarnos robar esta alegría, ya que muchas veces desilusionados -y no sin razones- con la realidad, con la Iglesia, o inclusive desilusionados de nosotros mismos, sentimos la tentación de apegarnos a una tristeza dulzona, sin esperanza, que se apodera de los corazones (cf. Exhorta. Ap. Evangelii gaudium, 83).

La Navidad, mal que nos pese, viene acompañada también del llanto. Los evangelistas no se permitieron disfrazar la realidad para hacerla más creíble o apetecible. No se permitieron realizar un discurso «bonito» pero irreal. Para ellos la Navidad no era refugio fantasioso en el que esconderse frente a los desafíos e injusticias de su tiempo. Al contrario, nos anuncian el nacimiento del Hijo de Dios también envuelto en una tragedia de dolor. Citando al profeta Jeremías, el evangelista Mateo lo presenta con gran crudeza: «En Ramá se oyó una voz, hubo lágrimas y gemidos: es Raquel, que llora a sus hijos» (2,18). Es el gemido de dolor de las madres que lloran las muertes de sus hijos inocentes frente a la tiranía y ansia de poder desenfrenada de Herodes.

Un gemido que hoy también podemos seguir escuchando, que nos llega al alma y que no podemos ni queremos ignorar ni callar. Hoy en nuestros pueblos, lamentablemente -y lo escribo con profundo dolor-, se sigue escuchando el gemido y el llanto de tantas madres, de tantas familias, por la muerte de sus hijos, de sus hijos inocentes.

Contemplar el pesebre es también contemplar este llanto, es también aprender a escuchar lo que acontece a su alrededor y tener un corazón sensible y abierto al dolor del prójimo, más especialmente cuando se trata de niños, y también es tener la capacidad de asumir que hoy se sigue escribiendo ese triste capítulo de la historia. Contemplar el pesebre aislándolo de la vida que lo circunda sería hacer de la Navidad una linda fabula que nos generaría buenos sentimientos pero nos privaría de la fuerza creadora de la Buena Noticia que el Verbo Encarnado nos quiere regalar. Y la tentación existe.

¿Será que la alegría cristiana se puede vivir de espaldas a estas realidades? ¿Será que la alegría cristiana puede realizarse ignorando el gemido del hermano, de los niños?

San José fue el primer invitado a custodiar la alegría de la Salvación. Frente a los crímenes atroces que estaban sucediendo, san José -testimonio del hombre obediente y fiel- fue capaz de escuchar la voz de Dios y la misión que el Padre le encomendaba. Y porque supo escuchar la voz de Dios y se dejó guiar por su voluntad, se volvió más sensible a lo que le rodeaba y supo leer los acontecimientos con realismo.

Hoy también a nosotros, Pastores, se nos pide lo mismo, que seamos hombres capaces de escuchar y no ser sordos a la voz del Padre, y así poder ser más sensibles a la realidad que nos rodea. Hoy, teniendo como modelo a san José, estamos invitados a no dejar que nos roben la alegría. Estamos invitados a custodiarla de los Herodes de nuestros días. Y al igual que san José, necesitamos coraje para asumir esta realidad, para levantarnos y tomarla entre las manos (cf. Mt 2,20). El coraje de protegerla de los nuevos Herodes de nuestros días, que fagocitan la inocencia de nuestros niños. Una inocencia desgarrada bajo el peso del trabajo clandestino y esclavo, bajo el peso de la prostitución y la explotación. Inocencia destruida por las guerras y la emigración forzada, con la pérdida de todo lo que esto conlleva. Miles de nuestros niños han caído en manos de pandilleros, de mafias, de mercaderes de la muerte que lo único que hacen es fagocitar y explotar su necesidad.

A modo de ejemplo, hoy en día 75 millones de niños -debido a las emergencias y crisis prolongadas- han tenido que interrumpir su educación. En 2015, el 68 por ciento de todas las personas objeto de trata sexual en el mundo eran niños. Por otro lado, un tercio de los niños que han tenido que vivir fuera de sus países ha sido por desplazamientos forzosos. Vivimos en un mundo donde casi la mitad de los niños menores de 5 años que mueren ha sido a causa de malnutrición. En el año 2016, se calcula que 150 millones de niños han realizado trabajo infantil viviendo muchos de ellos en condición de esclavitud. De acuerdo al último informe elaborado por UNICEF, si la situación mundial no se revierte, en 2030 serán 167 millones los niños que vivirán en la extrema pobreza, 69 millones de niños menores de 5 años morirán entre 2016 y 2030, y 60 millones de niños no asistirán a la escuela básica primaria.

Escuchemos el llanto y el gemir de estos niños; escuchemos el llanto y el gemir también de nuestra madre Iglesia, que llora no sólo frente al dolor causado en sus hijos más pequeños, sino también porque conoce el pecado de algunos de sus miembros: el sufrimiento, la historia y el dolor de los menores que fueron abusados sexualmente por sacerdotes. Pecado que nos avergüenza. Personas que tenían a su cargo el cuidado de esos pequeños han destrozado su dignidad. Esto lo lamentamos profundamente y pedimos perdón. Nos unimos al dolor de las víctimas y a su vez lloramos el pecado. El pecado por lo sucedido, el pecado de omisión de asistencia, el pecado de ocultar y negar, el pecado del abuso de poder. La Iglesia también llora con amargura este pecado de sus hijos y pide perdón. Hoy, recordando el día de los Santos Inocentes, quiero que renovemos todo nuestro empeño para que estas atrocidades no vuelvan a suceder entre nosotros. Tomemos el coraje necesario para implementar todas las medidas necesarias y proteger en todo la vida de nuestros niños, para que tales crímenes no se repitan más. Asumamos clara y lealmente la consigna «tolerancia cero» en este asunto.

La alegría cristiana no es una alegría que se construye al margen de la realidad, ignorándola o haciendo como si no existiese. La alegría cristiana nace de una llamada -la misma que tuvo san José- a tomar y cuidar la vida, especialmente la de los santos inocentes de hoy. La Navidad es un tiempo que nos interpela a custodiar la vida y ayudarla a nacer y crecer; a renovarnos como pastores de coraje. Ese coraje que genera dinámicas capaces de tomar conciencia de la realidad que muchos de nuestros niños hoy están viviendo y trabajar para garantizarles los mínimos necesarios para que su dignidad como hijos de Dios sea no sólo respetada sino, sobre todo, defendida.

No dejemos que les roben la alegría. No nos dejemos robar la alegría, cuidémosla y ayudémosla a crecer.

Hagámoslo esto con la misma fidelidad paternal de san José y de la mano de María, la Madre de la ternura, para que no se nos endurezca el corazón.

Con fraternal afecto,

FRANCISCO

Vaticano, 28 de diciembre de 2016
Fiesta de los Santos Inocentes, Mártires

 

Fuente: Por Jesús Bastante | periodistadigital.com


The views expressed are not necessarily those of the publisher or bambinoides.com. Images accompanying posts are either owned by the author of said post or are in the public domain and included by the publisher of the blog bambinoides.com on its initiative.

Leave a comment

You must be Logged in to post comment.

© 2012-2017 - Copyright - bambinoides.com is not liable for the content of external web pages

© 2012-2017 - © Copyright / Copyright Disclaimer Under Section 107 of the Copyright Act 1976, allowance is made for "fair use" for purposes such as criticism, comment, news reporting, teaching, scholarship, and research. Fair use is a use permitted by copyright statute that might otherwise be infringing. Non-profit, educational or personal use tips the balance in favor of fair use. / Derechos Reservados & CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD: bambinoides.com (El BLOG), tiene un carácter divulgativo, informativo y de entretenimiento, poniendo a disposición de todos, informaciones, noticias, reportajes, material audio-visivo y gráfico de contenido variado y sugestivo con el único interés de provocar un sano debate entre amigos e interesados. De no ser especificado, los artículos, comentarios y/o introducciones son escritos y propiedad de Antonio-"Bambino" Maldonado-Boschetti (indistintamente con siglas AMB - ◊◊B◊◊). Además, en EL BLOG se evidencian vínculos y se divulga información originaria de numerosas fuentes por lo que ni El BlOG ni Antonio-"Bambino" Maldonado-Boschetti son particular y específicamente responsables del contenido de aquellas.-- USO JUSTO (Fair Use): Descargo de Responsabilidad: bambinoides.com y/o Antonio-"Bambino" Maldonado-Boschetti (AMB/◊◊B◊◊) no es (son) propietario de la mayor parte de los audios-vídeos que forma parte de la Galería de Vídeos de bambinoides.com los cuales pertenecen a numerosos autores, artistas y/o productores. Aviso y reclamo que los derechos de autor bajo la sección 107 del Copyright Act 1976 (USA) permiten el uso y divulgación de este material con “USO JUSTO” para propósitos tales como crítica, comentario, noticias, enseñanza, becas e investigación. El “USO JUSTO” (Fair Use) es un uso lícito y permitido por la Ley de Derechos de Autor, que de lo contrario podría constituir una violación. El uso sin fines de lucro, educativo, noticioso o informativo, o personal inclina la balanza a favor del “uso justo" por parte de bambinoides.com.-- La información y el contenido "multimedia" publicado por EL BLOG son de carácter público, libre y gratuito. Pueden ser reproducidos con la obligatoriedad de citar la fuente: http://www.bambinoides.com y a cada autor en particular. -- Los comentarios y reacciones de los lectores publicados en los "posts" son de la entera responsabilidad de quien los emite; EL BLOG intenta implementar un mecanismo de auto regulación y/o puede decidir no publicar comentarios que constituyan abuso o que lesionen el buen gusto y los derechos de otros. -- Se pueden enviar colaboraciones gratis directamente a bambino@bambinoides.com quien se reserva el derecho de publicación.
All photos accompanying posts are either owned by the author of said post or are in the public domain and included by the blog bambinoides.com on its initiative.

Creative Commons Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0 International License. Bambinoides.com está disponible bajo una licencia “Creative Commons” Reconocimiento-No comercial 4.0. Cualquier reconocimiento debe ser a bambinoides.com y a cada autor/publicación en particular.

WP-Backgrounds Lite by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann 1010 Wien
Confrontando la información, - el pasado y el presente...
"Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro" (Confucio)
“La historia es en realidad el registro de crímenes, locuras y adversidades de la humanidad” (E. Gibbon)